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Tribuna:LA MUERTE DE AVES EN DOÑANA

Una catástrofe evitable

El desastre ecológico que supone la muerte de miles de aves en las proximidades del parque nacional más importante de España obliga, en opinión de la autora, a exigir responsabilidades a la Administración y a adoptar las medidas pertinentes a fin de evitar que unas causas previsibles provoquen tan lamentables resultados.

Desde su creación, Doñana constituyó el más importante de nuestros parques nacionales, y así se considera internacionalmente; al mismo tiempo, fue desde el principio nuestro parque nacional con mayor número de aspectos conflictivos. Problemas de regeneración hídrica, la diversa propiedad de la tierra, los aprovechamientos de los recursos naturales en las áreas limítrofes y las vías de comunicación han convertido a Doñana en un permanente foco de inquietud para todos aquellos que valoran en su justa medida, ecológica, económica y humanamente, este enclave único.Actualmente, cuando abrigábamos la esperanza de que el futuro de Doñana estaba asegurado, ha ocurrido un nuevo y tremendo accidente.

Adena/WWF España, que constituyó desde el comienzo una de las claves para la creación de Doñana, quiere hacer públicas algunas puntualizaciones sobre el actual desastre ecológico aquí acaecido:

-La ocurrencia de tales accidentes es totalmente inadmisible, tanto dentro de las fronteras del parque como en las zonas de amortiguación que lo rodean (preparque), y que han sido creadas especialmente para protegerlo. En este caso concreto, las aves no pueden dividirse entre las que pertenecen al parque y las de fuera de él, ya que durante la sequía salen a alimentarse en los arrozales. Actualmente, Doñana cuenta con los instrumentos legales y la estructura de gestión suficiente para controlar cualquier tipo de actividad (positiva y negativa) en su entorno: La existencia de estos percances resulta absolutamente injustificable; por tanto, han de exigirse las inexcusables, responsabilidades legales a que den lugar.

-La, absoluta e irracional falta de coordinación entre los diferentes organismos administrativos que mciden en la naturaleza y el fatuo desprecio por los más elementales, principios de sana gestión de los recursos naturales de muchos de ellos -que tanta destrucción innecesaria y antieconómica ocasiona a nuestra naturaleza- se ha puesto una vez más, de manifiesto. De mostrando, trágicamente, la imperiosa necesidad de corregir con urgencia estas disfunciones de nuestra Administración.

Objetividad científica

- En general, todo lo concerniente a Doñana, y en particular los desastres ecológicos que en tal área ocurran, deben ser abordados contando con una objetiva base científica y de modo eficaz, de forma que los problemas se prevean se solucionen rápidamente, de ocurrir, y se asegure su irrepetibilidad. Los comentarios que descienden al terreno de la anécdota y la pura imaginación, con matices políticos, deben ser dejados de lado al no tener ninguna relación con los problemas o sus soluciones, sirviendo tan sólo para embrollar el tratamiento sin aportar acciones positivas. Es ya hora, y contamos con suficiente madurez, para que en nuestro país se pueda hablar de los problemas de la Naturaleza sin,hacer referencias políticas. Insistimos, exigirnos objetividad, base científica y eficacia en la gestión de Doñana, como en cualquier aspecto de la gestión de nuestros recursos naturales.

- Dadas las especiales condiciones de Doñana, ha de enfrentarse la ineludible realidad de que, o bien sería necesaria una mayor amplitud de las áreas de parque y preparque o su gestión será más difícil, siendo necesario contar con mayores medios, más y mejores especialistas y una gestión decidida, fuerte y libre de compromisos. Doñana constituye un especialísimo y frágil recipiente, cuya vida depende de lo que en él entre. Agua y aves proceden de fuera, y el parque es, tan sólo, un pródigo anfitrión. Por ello, de forma radicalmente diferente a lo que pudiese ocurrir con otros parques nacionales, la supervivencia de Doñana depende absolutmente del estado de su entorno, y la vida del preparque resulta vital, por lo que en ningún caso puede quedar fuera de la responsabilidad de sus gestores. Aún más, los avatares de Doñana trascienden las fronteras de nuestro país, afectando a las poblaciones de aves migratorias de toda Europa y haciendo recaer sobre las autoridades de nuestro país una responsabilidad internacional, por lo cual serán enjuiciadas, dernodo semejante a las administraciones de los países que afectan la ecología de sus vecinos por medio de contaminaciones químicas o radiactivas.

Cristina García-Orcoyen Tormo es secretaria general de Adena/WWF España. Adena es miembro del Patronato de Doñana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 1986