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La Generalitat oculta un informe que cuestiona las medidas de evacuación de Ascó

Un informe encargado por el Departamento de Industria y Energía de la Generalitat, que revela que en caso de accidente grave en la central nuclear de Ascó sería inevitable la contaminación radiactiva de la población por imposibilidad de evacuarla a tiempo, ha sido mantenido en secreto durante tres años por el Gobierno autónomo. Este documento ha podido ser conocido y desvelado, sin embargo, por el grupo ecologista catalán Alternativa Verda.

El informe fue encargado por el entonces conseller de Industria, Vicenç Oller, al catedrático de Tecnología Nuclear Agustín Alonso, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid. El trabajo fue entregado por su autor a la Generalitat en 1983. Sus conclusiones cuestionan seriamente las medidas recogidas en el plan de emergencia diseñado para las poblaciones del entorno de Aseó.Alternativa Verda reveló la existencia de este informe a los alcaldes de 10 poblaciones próximas a la cpntral nuclear de Aseó en una reunión celebrada el pasado sábado, en Flix, quienes adoptaron inmediatamente el acuerdo de solicitarlo oficialmente a la Generalitat con el fin de analizar sus conclusiones. Tanto Alternativa Verda como los alcaldes de las poblaciones afectadas han considerado extremadamente grave la ocultación de este informe.

El estudio se plantea la pos¡bilidad de un accidente de gravedad máxima, aunque de potencial radiactivo 1.000 veces inferior al ocurrido en Chernobil. Concretamente, el autor plantea las consecuencias de una,fuga radiactiva por rotura de una tubería del circuito principal. En este accidente, el núcleo no llegaría a alcanzar la temperatura de fusión, pero se produciría un escape radiactivo durante media hora.

Planteado este supuesto, que después de los accidentes de Harrisburg (EE UU) y de Chernobil (URS.S) aparece como de moderada importancia dentro de la máxima gravedad, la primera conclusión a que llega el informe, en su apartado tercero, es que "la dosis temprana [es decir la contaminación seguida al escape] es, en gran medida, inevitable: debido al corto período de tiempo que transcurre entre el comienzo del accidente y el paso de la nube radiactiva, que imposibilita una evacuación con la suficiente antelación de la población afectada por la trayectoria de la nube". El plan de emergencia Penta prevista para Aseó no prevé la distribución de pastillas de ioduró de potasio entre la población, cuando el informe: Kemeny, elaborado en Estados Unidos tras el accidente de Harrisburg, al que no se refiere el estudio del profesor Alonso, indica que debe suministrarse a toda la población para evitar la concentración de Iodo131 en el tiroidés.

Dificultades para evacuar

El estudio analiza pormenorizadamente el entorno geográfico y demográfico de las nucleares de Aseó, estudia las posibles direcciones y velocidades del viento, y llega a la Conclusión de que, "en menos de dos horas, cualquier individuo situado en el interior del radio de 10 kilómetros habría sido afectado por el paso de la nube radiactiva". El plan de emergencia Penta prevé la evacuación de toda la población en un radio de tres kilómetros alrededor de las centrales, y la evacuación de la población de los grupos de riesgo (embarazadas, enfermos, niños, etcétera) en un radio de cinco kilómetros.Pero el estudio cuestiona incluso la eficacia de cualquier evacuación "como medida de prevención para evitar o mitigar los efectos derivados de la exposición a la nube radiactiva, tanto por irradiación externa, como por inhalación, ya que será dificil disponer de tiempo suficiente para llevarla a cabo con garantía de éxito". El profesor Alonso añade: "Es razonable suponerque resulte dificil la evacuación de la población potencialmente afectada en Ascó en menos de dos horas".

Alonso está considerado como una de lasmáximas autoridades científicas españolas en tecnología nuclear. Es pública su posición favorable a las nucleares y su nombre ha sido citado como posible futuro presidente de la Junta de Energía Nuclear.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de octubre de 1986

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