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UN SÍMBOLO DE LA HISTORIA DE LA ESCULTURA

Claves para una aproximación

En el prólogo a los comentarios personales a su escultura, aunque Henry Moore afirmó que "es una equivocación que un escultor o un pintor hable o escriba muy a menudo sobre su trabajo, pues libera una tensión necesaria para su obra", también añadía que "es probable que el escultor pueda dar, desde su propia experiencia consciente, claves que ayuden a otros en su aproximación a la escultura". Éstas son algunas frases signíficativas suyas sobre el mundo de la escultura."La observación de la naturaleza es parte de la vida de un artista, aumenta su conocimiento de la forma, le mantiene fresco, le protege de trabajar solamente con fórmulas y alimenta su inspiración. La figura humana es lo que interesa más profundamente, pero he encontrado principios de forma y de ritmo en el estudio de objetos naturales como guijarros, rocas, huesos, árboles, plantas, etcétera."

"La especialización característica del artista moderno parece encontrar su equivalente en la atomización de las artes. Si se pudiese conseguir una unidad en, pongamos por caso, la construcción de una nueva ciudad, y planificadores, arquitectos, escultores, pintores y todo tipo de artistas trabajasen juntos desde el principio, uno tiene la sensación de que dicha unidad, no obstante, sería artificial y sin vida, porque habría sido impuesta conscientemente a un grupo dé individuos en lugar de originarse espontáneamente en un estilo de vida."

"La figura humana es la base de toda mi escultura, y esto para mí significa el desnudo femenino. En mi obra tiene que haber por lo menos una proporción de 50 mujeres por cada hoinbre". Incluye los hombres cuando son imprescindibles para el tema, por ejemplo en un Grupo familiar. "Me gustan las mujeres y encuentro que para mí la figura femenina es más importante que la masculina. La figura de la mujer reclinada es un tema que se repite constantemente en mi obra".

Patetismo y calidez

"La escultura para mí debe tener vitalidad. Debe saber apreciar la forma orgánica, cierto patetismo y cierta calidez. La escultura puramente abstracta para mí es una actividad que se puede realizar mejor en otras artes, como por ejemplo en arquitectura. Por esto nunca me ha seducido quedarme en escultor puramente abstracto. Demasiado a menudo las esculturas abstractas no son más que maquetas de monumentos que nunca se llevan a cabo, y las obras de muchos escultores abstractos o constructivistas adolecen de esta frustración."

"El gusto por los agujeros surgió del deseo de crear espacio y formas *tridimensionales. Para mí el agujero no es simplemente un agujero redondo. Es la penetración que atraviesa el bloque de la parte anterior a la posterior. Para mí esto fue una revelación, un gran esfuerzo mental. Lo difícil fue tener la idea de hacerlo, no el esfuerzo físico."

"El cielo es una de las cosas que más me gusta de la escultura con naturaleza. No hay mejor fondo para la escultura que el cielo, porque se contrasta una forma sólida con su contrario: el espacio. La escultura, así, no tiene competencia, ninguna distracción por parte de otros objetos sólidos."

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de septiembre de 1986