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Los expertos alaban la amplia información soviética sobre la catástrofe de Chernobil

Los portavoces de la Conferencia Internacional de expertos sobre los efectos de la catástrofe de la central nuclear de Chernobil que finaliza hoy en Viena criticaron ayer las especulaciones de la Prensa occidental sobre futuras muertes en la URSS a causa de la radiación y mostraron su satisfacción por la disposición soviética a facilitar información sobre el accidente y sus consecuencias. Todos coinciden en que el intercambio de información instaurado con esta conferencia, y que deberá institucionalizarse próximamente, supone una importante aportación a la seguridad nuclear en todo el mundo.

El director de la Comisión Internacional de Protección Radiológica, el argentino Dan Beninson, advirtió que todas las especulaciones sobre la cifra de muertos que deben esperarse en la Unión Soviética como consecuencia del accidente están condenadas a ser falsas. Según manifestó, las cifras publicadas de 21.000 y más muertos en los próximos 70 años se basan en datos maximalistas facilitados por la URS S en su informe. Beninson señaló que el informe presenta esta cifra extrema que contempla el peor de los casos, pero que tanto él como otros colegas consideran que la radiación colectiva será de una décima parte de lo expuesto en el informe soviético , por tanto, la cifra de víctimas causadas directamente por las radiaciones podría ser también 10 veces menor.La reunión de Viena, en la que más de 500 expertos internacionales estudian el informe soviético, ha estado dividida en cuatro comisiones, dos de las cuales se han centrado en los aspectos de ingeniería y seguridad y otras dos en las consecuencias radiológicas y médicas de la catástrofe. En general, existe satisfacción por un informe que en el plazo de cuatro meses presenta un análisis completo del accidente, si bien muchos aspectos del mismo deberán ser revisados tras nuevos análisis por su complejidad y multiplicidad de datos.

Para los expertos nucleares, es la primera vez en la historia en que pueden analizar los pormenores de la explosión de un reactor y sus consecuencias sobre la población afectada. Expertos nucleares españoles destacaron ayer a EL PAÍS que la Unión Soviética reaccionó con gran rapidez ante la catástrofe. Quince minutos después de la explosión se daba la alarma en Moscú y a las nueve de la mañana del 26 de abril, horas después de la catástrofe, ya estaba en Pripyat, la ciudad más afectada, un avión con médicos expertos en radiología. Los miembros de la delegación española destacaron también la efectividad de una evacuación con gran rapidez de 135.000 personas de la zona afectada.

Existen aún diferencias entre los expertos sobre el carácter de la segunda de las dos explosiones que se produjeron en el reactor RBMK-1000 de Chernobil. Según el informe, el reactor será cubierto de cemento y las otras dos unidades de producción entrarán de nuevo en funcionamiento en diciembre. Una zona en torno a la central quedará despoblada y cerrada; otra, menos afectada, va a ser objeto de intentos de descontaminación, y una tercera quedará bajo observación constante. Las tres está dentro del radio de 30 kilómetros alrededor de la planta.

El informe señala que un total de 300 personas, incluidas las 31 fallecidas ya, fueron trasladadas a Moscú, afectadas directamente por una radiación de efectos inmediatos. Unas 45.000 personas permanecerán por largo tiempo bajo control médico continuo y otras 100.000 estarán sometidas a un control estadístico. Estas medidas suponen un ingente esfuerzo de atención médica con un costo aún incalculable.

Dudas sobre la ingeniería

En el terreno en el que los expertos occidentales albergan más dudas es el que se refiere a ingeniería y seguridad. Aunque. se aceptó la versión soviética de las causas del accidente, que enumera toda una serie de fallos humanos durante una prueba de seguridad del reactor, algunos dudan de que los técnicos pudieran actuar en Chernobil de forma tan irresponsable. "La prueba de seguridad hecha con la desconexión de los sistemas de seguridad del reactor es como hacer acrobacia aérea con un Jumbo", señaló un delegado español. También se critica que la Unión Soviética no saque más consecuencias técnicas del accidente que pequeñas correcciones que no afectan al diseño. El director técnico del Consejo de Seguridad Nuclear Español (CSN) reiteró ayer que, dada la falta de un sistema de contención, un reactor de este tipo no sería homologado nunca en Occidente y que la URSS ya está construyendo con campana de contención sus nuevos reactores de mil megavatios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de agosto de 1986

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