Ronald Reagan asigna mas de 32.000 millones de pesetas a la lucha contra el terrorismo

El presidente norteamericano, Ronald Reagan, firmó el miércoles una nueva ley antiterrorista que permite pagar recompensas a quienes denuncien a extremistas y prevé el refuerzo de la seguridad de las embajadas, con un presupuesto de 2.440 millones de dólares (cerca de 32.000 millones de pesetas) para los próximos cuatro años. Mientras la Casa Blanca reiteraba que el régimen tibio, que encabeza Muammar el Gaddafi, está preparando nuevos atentados contra intereses norteamericanos, Reagan advirtió que EE UU está dispuesto a enfrentarse al terrorismo "con todos los medios, diplomáticos, económicos, jurídicos y, cuando sea necesario, militares".

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Reagan, que firmó la ley en Los Ángeles (California), dice en el comunicado que su Gobierno "no dejará de asumir sus obligaciones en el mundo entero". El nuevo texto legal, además de establecer recompensas por informes que permitan la detención de terroristas y narcoterroristas (traficantes de droga por cuenta de grupos terroristas), prohíbe la exportación de municiones a países que apoyan el terrorismo. También prevé que el. presidente norteamericano intente crear una comisión internacional contra el terrorismo y promueva una resolución de la ONU contra el uso de privilegios diplomáticos para fines terroristas.Entretanto, el portavoz de la Casa Blanca, Larry Speakes negó que la Administración haya exagerado la amenaza terrorista planteada por Gaddafi, contradiciendo informaciones publicadas por la Prensa norteamericana el miércoles. "Poseemos pruebas de que Gaddafi no fue disuadido" en ese tema por el bombardeo, el pasado abril, de Trípoli y Bengasi, dijo Speakes. Sin embargo, el primer ministro italiano, Bettino Craxi, declaró ayer que "no ha sucedido, en los últimos meses, fiada que justifique una acción militar contra Libia".

El contralmirante Raymond Ilg, jefe naval de las maniobras conjuntas que ayer concluyeron Estados Unidos y Egipto en el Mediterráneo dijo, por su parte, que los ejercicios no han sido una provocación dirigida al régimen de Gaddafi. "Estamos en guardia todo el tiempo, por cualquier cosa...", añadió. El coronel Husein Mamis, jefe de las fuerzas egipcias de los ejercicios, declaró que éstos "no tenían ningún objetivo político".

Por su parte, Gaddafi declaró ayer en la ciudad de Misurata que no está preocupado por las amenazas de EE UU de atacar su país si participa en actos terroristas. No obstante, el representante libio ante ONU, Ali Triki, ha enviado una carta al secretario general de la organización, Javier Pérez de Cuéllar, en la que protesta contra los "ataques repetidos e injustificados" de EE UU.

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