La Royal Philharmonic Orchestra
actuó en pésimas condiciones en la plaza de toros de Puerto Banús (Málaga), el pasado viernes. Los graves problemas de luz y sonido, que en ocasiones hicieron quie los profesores tuvieran que leer su partitura con luz ambiente, urtido al constante zumbido, pusieron a prueba a los músicos. El público reconoció al final del espectáculo el esfuerzo y la profesionalidad de la agrupación británica, que, dirigida por Louis Clark, interpretó Hoocked on clasics y un popurrí con canciones de los Beatles-


























































