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Recuperar el entorno

El arquitecto Ignasi de Solà-Morales, responsable junto con Cristian Cirici y Femando Ramos de la reconstrucción del pabellón Mies van der Rohe, expresó ayer durante su inauguración la "enorme satisfacción de haber llevado a cabo esta tarea, no exenta de dificultades pero muy gratificante".Solá-Morales subrayó en su parlamento la necesidad de "recuperar la totalidad del espacio en que el edificio se encuentra", en clara referencia a la deseable desaparición del pabellón del INI -una mole de hormigón armado que actualmente acoge a la oficina olínipica-, que distorsiona el efecto de equilibrio entre el edificio y su entorno logrado por van der Rohe en 1929.

Ignasi de Solá-Morales agradeció la colaboración de los especialistas de otros países "que se han volcado en el pabellón" y señaló que esta obra compromete a arquitectos y artistas de Europa y América aunque la hayamos firmado nosotros tres". "Se trata", dijo, "de un edificio crucial de la arquitectura de nuestro siglo. En él, confluyen el funcionalismo y toda la experiencia de las corrientes vanguardísticas, pero al mismo tiempo es un edíficio tremendamente clásico, con algo de permanente. No es un edificio episódico sino una altísima lección de arquitectura". Según Solà-Morales, el pabellón "es muy útil para nuestro tiempo, para esta época de desorientación". "Sus valores sensuales", expresó, "deben promover un elemento de reflexión en la arquitectura mundial". El edificio aparecía ayer ya completamente finalizado, con la copia de la estatua de Georges KoIbe en el pequeño estanque interior, las piezas de mobiliario, y la pared de placas de ónix, que ha sido el elemento cuya obtención se reveló como más problemática. Dos enormes banderas: una alemana y otra española flanquean la entrada del recinto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de junio de 1986