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CRISIS EN LAS RELACIONES ESPAÑA-LIBIA

El juez militar practica nuevas pruebas sobre el caso del coronel De Meer

El coronel Jesús Valenciano Almoyna, juez militar instructor de la causa abierta contra, el coronel Carlos De Meer de Ribera, inició ayer la práctica de nuevas pruebas judiciales para determinar si el jefe militar encarcelado cometió algún otro delito además del de "abandono de residencia", que figura en el auto de procesamiento. Fuentes castrenses señalaron que, entre las pruebas previstas por el juez, figuran la petición de nuevos documentos policiales y el interrogatorio de militares y civiles que mantuvieron contactos con De Meer en los últimos meses.Valenciano practicó la prueba indagatoria tras procesar a De Meer y tiene previsto someter a nuevos interrogatorios al coronel esta misma semana, con objeto de conocer cuál era el motivo concreto de sus contactos de carácter político en España y cuál fue el objetivo concreto de su visita al dirigente libio Muammar el Gaddafi el pasado 27 de enero.

En esa entrevista, a la que según la policía también asistieron los ultraderechistas José Antonio Assiego y Enrique Moreno, así como el entonces agregado cultural de la embajada libia en Madrid, De Meer pidió a Gaddafi 900 millones de pesetas para financiar un proyecto político ultraderechista, según informó ayer la agencia Efe, que citó fuentes de la Comisaría General de Información. No obstante, altos cargos del Ministerio del Interior precisaron que en la audiencia con Gaddafi no se llegó a citar cantidades económicas concretas. Los promotores del proyecto político, según la policía, pretendían aglutinar a todas las fuerzas ultraderechistas y formar un partido único que se denominaría, de acuerdo con la citada agencia, Partido de Acción Nacional (PAN).

Contactos civiles y militares

Los servicios policiales de información mantenían bajo vigilancia los movimientos de De Meer desde hace siete meses, en el curso de los cuales el coronel enlazó con numerosos ultraderechistas, tanto militares como civiles. Uno de los militares, concretamente un teniente coronel retirado, fue quien puso en contacto al coronel con Assiego y Moreno, con quienes se entrevistó el pasado 2 de enero.En noviembre pasado, de acuerdo con las fuentes policiales, una veintena de dirigentes de las fuerzas partidarias del proyecto político mencionado se reunieron en Madrid y acordaron nombrar presidente de una denominada junta a Carlos De Meer, quien el 17 de enero, en un apartamento de Alcobendas (Madrid), se reunió con los dos citados ultraderechistas y con el diplomático libio.

De Meer había solicitado el pase a la Reserva Transitoria del Ejército. En esa nueva situación, tampoco hubiera podido participar legalmente en actividades políticas. De Meer manifestó ayer a Efe que no padecía el síndrome de Estocolmo -simpatía de algunas personas hacia quienes les privan de libertad-, y negó que existiesen pruebas de su implicación: "Si no se fabrican, ya me dirán dónde están".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de mayo de 1986