DOS FRENTES DE LA POLÍTICA EXTERIOR NORTEAMERICANA

EE UU informa a sus aliados y defiende la base jurídica de sus acciones en el golfo de Sidra

"Claramente, no hay voluntad de poner en marcha el aparato de la OTAN, a pesar de que se trate de una crisis en la zona del Tratado del Atlántico Norte", manifestaron ayer fuentes de la Alianza al término de la reunión, a nivel de embajadores, del Consejo del Atlántico Norte. Este organismo se reúne a dicho nivel todos los miércoles. Estados Unidos siguió informando de los acontecimientos en el golfo de Sidra y defendiendo la base jurídica de su intervención contra Libia.

Las delegaciones de los países miembros expresaron en el Consejo -del que estaba ausente el secretario general, lord Carrington, de visita oficial en Islandia- los puntos de vista de sus países.Los países del sur de Europa fueron los más severos en sus expresiones de preocupación por el conflicto libio-norteamericano y por las eventuales represalias de Trípoli, especialmente mediante atentados terroristas contra instalaciones de Estados Unidos en sus territorios.

La crítica más dura hacia la postura estadounidense siguió siendo la de Grecia. El Gobierno de Atenas hizo saber a Washington que no permitiría que las bases americanas fueran utilizadas en el conflicto.

Italia expresó su opinión sobre la falta de oportunidad de las maniobras de la VI Flota ante la costa libia. Su embajador, Francesco Paolo Fulci, repitió la declaración que había hecho el día anterior en Roma su primer ministro, el socialista Bettino Craxi.

"España", declaró un portavoz de la delegación española, "expuso la postura del Gobierno español tal y como se había expresado en el comunicado de la Oficina de Información Diplomática". Actuó como cabeza de la delegación española el representante permanente adjunto, Rafael Spottorno, al hallarse ausente el embajador, Jaime de Ojeda, quien ya había iniciado sus vacaciones de Semana Santa. Ésta es la primera gran crisis en la que el Tratado del Atlántico Norte podría aplicarse plenamente desde el ingreso de España en la organizacion.

Según fuentes diplomáticas, el Reino Unido y la República Federal de Alemania fueron los aliados que mostraron un apoyo más abierto a las acciones norteamericanas en el golfo de Sidra. Por su parte, Bélgica, que representa en Trípoli los intereses de EE UU, pareció distanciarse de la postura norteamericana y, en un comunicado, señalaba que este tipo de disputas "deberían ser resueltas por medios pacíficos".

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No obstante, ayer persistió la tónica de lavíspera de no otanizar la crisis entre Libia y EE UU. Ni Washington ni los aliados lo desean. Si es necesario -a convocatoria de una de las partes, o si los acontecimientos ulteriores obligasen a ello- se podría convocar una reunión extraordinaria del Consejo del Atlántico Norte.

Sin embargo, según fuentes atlántcas, la impresión ayer era que la crisis no iba a prolongarse, al menos en el terreno militar, y que Estados unidos podría adelantar la fecha del final de sus maniobras. En todo caso, ha estado funcionando sin interrupción, y seguirá haciéndolo, el Sitcent (Centro de Situación de la OTAN), que dispone de una red de telecomunicaciones para enlazar con todo el ámbito de la OTAN.

El Sitcent, en el que participa España, tiene como principal misión compulsar y difundir entre los aliados información proporcionada por los países miembros y las autoridades militares de la OTAN sobre la evolución de las crisis.

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