Estrépito y gasto del referéndum
Volviendo la vista por un momento sobre el latazo ese del referéndum se ve bastante claramente en la bola que, si llega a votar el 70% de los que tienen voto, lo cual es muy probable, habrá aproximadamente un 60% de ellos que voten sí, que seguir en el tinglado atlántico es conveniente... para España; si los votantes fueran algunos menos, el tanto por ciento de síes será, naturalmente, algo menor, pero todavía suficiente para que el sí venza; tendría que haber una abstención, sumamente improbable, del 50% para que el Gobierno corriera algún peligro de recibir un no mayoritario.Siendo así las cosas, señor director, me pregunto a qué tanto estrépito y gasto por parte del Gobierno y los políticos para conseguir que suceda lo que ya está sucedido, y cómo es que incluso algunos ilustres amigos de la izquierda se ponen a hacer campaña por el sí, para así, mediante la ilusión de hacer algo, contribuir superfluamente a que se haga lo que está hecho, cuando hay por ahí tantas cosas que no están hechas y que a lo mejor se podían intentar hacer. Les ciega seguramente la demasiada atención a la actualidad y a los políticos de derechas (que, por cierto, con la propia torpeza desorientadora de sus directrices, han prestado su mejor contribución al sí) y un olvido, en cambio, de la inercia de las masas de
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no-políticos y de no-intelectuales, que son al fin las que cuentan en los manejos cuantitativos.
En cualquier caso, sea esta carta mi modesta contribución a que, improbablemente, por mero afán de llevar la contra al pronóstico y a la bola, pueda vencer el no.Agustín García Calvo.


























































