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Muchos comercios mantienen los lácteos sin refrigeración, según un informe municipal

Gran parte de los comercios madrileños no mantiene los productos lácteos a la temperatura ideal de conservación, según ha revelado una campaña de control realizada por la delegación de Abastos y Mercados del Ayuntamiento de Madrid en el mes de noviembre, cuyos resultados se han dado a conocer ahora.De los 630 comercios visitados se levantaron actas de sanción a 76 de ellos, en especial por falta de instalaciones adecuadas para garantizar la temperatura de conservación. Según fuentes municipales, se comprobó en el 34% de los casos que la leche pasteurizada, el queso fresco y los yogures no estaban a la temperatura adecuada, con el riesgo de que pudiera estropearse el producto. La leche pasteurizada, por ejemplo, tiene que estar por debajo de los 10 grados. En caso contrario aumenta la acidez y la leche se corta al ser cocida.

También se comprobó que en el 3,9% de los casos en que se levanté acta, los productos en venta habían rebasado la fecha de caducidad, en especial los yogures, y en el 2,6% no habían sido transportados a la temperatura adecuada. Los técnicos municipales creen que estos porcentajes serán mayores cuando se realice la inspección en establecimientos de calle, pues la mayor parte de los comercios controlados hasta la fecha estaban agrupados en mercados o galerías.

Según datos municipales, en la actualidad se venden productos lácteos en unos 1.600 establecimientos, de acuerdo al impuesto municipal de radicación, con lo que los servicios de inspección del Ayuntamiento de Madrid han revisado un 40% del total. Entre los restantes motivos de sanción detectados destacan la falta de carné de manipulador de alimentos (24%.), la falta de licencia municipal (14,1%), la ausencia de etiquetado en los quesos (9,2%) y la no separación de los productos lácteos (4,6%).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de febrero de 1986