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LA TRAGEDIA DEL 'CHALLENGER'

Christa McAuliffe iba a ser la primera civil en el espacio

El Challenger llevaba una tripulación de siete viajeros, entre los que se encontraba la primera profesora y primer civil que viajaba al espacio, Christa McAuliffe, seleccionada el pasado mes de julio entre más de 11.000 profesoras que presentaron su solicitud para la misión Maestros en el espacio. La profesora de ciencias sociales de Concord (New Hampshire), nacida en Boston hace 37 años, afirmaba que su meta en esa misión era demostrar a los jóvenes de la nación que los vuelos espaciales y, el universo estarían a su alcance cuando fueran adultos.

En una conferencia dijo: "Nosotros pensábamos que el futuro estaba lejos. El futuro es ahora mismo, y los jóvenes necesitan considerar que el programa espacial es una oportunidad para trabajar". El próximo jueves estaba previsto que la maestra impartiera dos clases de 15 minutos en directo desde la nave a través de la cadena pública norteamericana PBS sobre las diferencias de la vida en la Tierra y en el espacio. El accidente se desarrolló ante la mirada de sus alumnos y sus padres. Poco antes, su madre había declarado que envidiaba a su hija por ser el primer civil en viajar al espacio. Al ser testigo del desastre, estalló en lágrimas, abrazada a su marido.Christa McAuliffe había contratado un seguro de vida por valor de un millón de dólares (150 millones de pesetas). Al parecer, la NASA ofrece a todos los pasajeros del transbordador espacial este seguro garantizado por la compañía aseguradora Lloyds de Londres, pero Christa había sido la única en aceptarlo ya que el resto de la tripulación, al ser militar ya estaba asegurado por el Gobierno.

La otra mujer de la tripulación era Judith Resnik, ingeniero en electrónica, especialista en radar y biología médica, de 36 años; era la segunda mujer astronauta norteamericana que ha realizado dos viajes al espacio. El primero, que tuvo lugar en 1978, duró 144 horas y 57 minutos.

La nave estaba al mando del comandante Francis R. Scobee, de 46 años, un veterano del espacio que ya en 1984 había ayudado a reparar el satélite solar Max durante su primera misión. Ingeniero aeronáutico, título obtenido en la universidad de Arizona, se había convertido en astronauta en la NASA en 1978. Tenía 6.500 horas de vuelo en 46 tipos de aviones diferentes.

El resto de la tripulación la componían Ronald McNair, de 35 años, especialista en física espacial y diplomado por el Instituto de Tecnología de Massachusetts, cosmonauta desde 1978. Había participado en diversas investigaciones en los laboratorios Hughes, en California.

Estaba especializado en los estudios del láser y en las comunicaciones por satélite. En febrero de 1984 participó en la misión en la que se utilizó por primera vez un brazo robot. Tenía en su haber 191 horas de vuelo.

El coronel de la Fuerza Aérea Ellison Onizuka, nacido en Hawai en 1946, había cursado estudios de ingeniería aeronáutica en la universidad de Colorado. Con más de 1.700 horas de vuelo, participó por primera vez en un vuelo espacial a principios del año pasado.

El piloto del Challenger, Michael J. Smith, de 39 años, era ingeniero aeronáutico y había pilotado 28 tipos de aparatos militares y civiles; era piloto y astronauta de la NASA desde 1980, con 4.300 horas de vuelo.

El séptimo tripulante era el ingeniero de la Hughes Aircraft Corporation Gregory Jarvis, nacido en 1944, cuya misión consistía en experimentar el comportamiento de los líquidos en el estado de ingravidez espacial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de enero de 1986

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  • La maestra debía dar dos clases por televisión desde la nave