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TERCER ANIVERSARIO DE LA VICTORIA SOCIALISTA

González pide la creación de un foro europeo de seguridad

El presidente del Gobierno, Felipe González, señaló ayer en la inauguración del curso del Colegio de Europa en Brujas (Bélgica) la necesidad de "un foro exclusivamente europeo donde tratar las cuestiones de seguridad que afectan sólo a los europeos", inspirándose en "el Derecho Internacional nacido en nuestro continente". González subrayó que "las ampliaciones han venido a dar a la Europa comunitaria un calado histórico y un peso económico y estratégico hacia el Mediterráneo y el Atlántico, que se incrementa ahora con la entrada de España y Portugal".

Jacques Delors, presidente de la Comisión Europea, no pudo asistir -aunque estaba anunciada su presencia- a esta inauguración del curso en la iglesia de Santa Walburge por tener que participar en, el Consejo de Ministros de Economía y Finanzas en Luxemburgo Willy de Clercq, comisario belga, que debía reemplazar a Delors, tampoco pudo asistir, por lo que la Comisión Europea, a su más alto nivel, no estuvo representada en este acto formal.El ministro de Educación belga (flamenco), Daniel Coens, democristiano, saludó a Felipe González, que llegó el mismo día del tercer aniversario de la victoria del PSOE en las legislativas de 1982. Coens alabó la estabilidad democrática que el presidente socialista había traído a España.

Entre los presentes se encontraba Manuel Marín, ex secretario de Estado para las Relaciones con la CEE y comisario in péctore a partir del primero de enero. Marín, será el primer ex alumno del Colegio de Europa que llegue a tan alta función.

González hizo un largo discurso sumamente europeísta. y definió en sus palabras las grandes orientaciones que toma España ante los debates sobre la reforma de la CEE. El presidente se mostró partidario de una "sistematización y ordenación de la cooperación política que conduzca a una creciente coordinación de la política exterior de los doce, llegando tan lejos como se pueda, incluyendo las materias de seguridad y defensa".

En este contexto González habló de la necesidad de "un foro europeo en el que el diseño de la política exterior esté inspirado en las grandes líneas del Derecho Internacional nacido en nuestro continente y hoy te amenazado por una espiral de violencia que puede conducimos a una situación de inseguridad, indefensión y caos".

El jefe del Ejecutivo español, hablando de la crisis de la supranacionalidad y de la intranacionalidad, señaló que "la solución no es el renacimiento de nacionalismos sentimentales y trasnochados". Felipe González esbozó las líneas generales de lo que él considera necesario para reformar Europa.

Así, se pronunció a favor de una ampliación del recurso al, voto por mayoría en las decisiones del Consejo de Ministros de la Comunidad Económica Europea y del aumento de los poderes del Parlamento Europeo -aunque reconoció que no era fácil-, y apoyó la ampliación de la competencia comunitaria a áreas como la tecnología, la ciencia y la cultura. "No podemos dar razón a los que afirman que el nacionalismo es realista cuando la integración. es idealista", dijo.

Construir mientras se piensa

Si Salvador de Madariaga, que está en los orígenes de la creación del Colegio de Europa, decía que "hay que pensar en Europa antes de hacerla", Felipe González consideró: "Hoy día, nos guste o no, estamos condenados a hacer Europa mientras la pensamos. No podemos aplazar la acción a la espera de que surjan brillantes ideas para mover los engranajes".

La dimensión socioeconómica de Europa y las desigualdades entre y dentro de los países que la forman fue un tema en el que González hizo hincapié. El objetivo español sigue siendo el de construir Europa, pero siempre desde la base de la solidaridad. "España está dispuesta a avanzar, fijándose como objetivo la unión europea, y no como simple quimera, sino como objetivo necesario a nuestro propio porvenir", dijo González. Pero añadió que "esta voluntad obligará a nuestro país a hacer un enorme esfuerzo de modernizazción de sus estructuras, lo que implica un sacrificio más grande que el que tuvieron que realizar en su época los actuales Estados miembros".

"No obstante," prosiguió Felipe González, "lo haremos convencidos de que nuestro propio porvenir y nuestra pertenencia a la Comunidad lo exige, y partiendo de la base, estamos seguros, de que ésta sabrá también responder con una solidaridad política y económica indispensable, sin imponernos condiciones suplementarias imposibles de asumir por parte de nuestro sistema socioeconómico".

Éste es, pues, un aviso español contra nuevas demandas por parte de otros países. González hablé de la necesidad de crear entusiasmo en los jóvenes y estimularles con la apertura de nuevos horizontes en el mundo del trabajo y superando la imagen aburrida y burocrática que tiene la CEE.

Tras inaugurar el curso del Colegio de Europa, y antes de regresar a Madrid, Felipe Gozález dio una rueda de prensa, en la que anunció que mantendrá una nueva entrevista con el líder de la oposición, Manuel Fraga, para tratar sobre el segundo comisario en la CEE que, según manifestó, se decidirá en los próximos 10 días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de octubre de 1985

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