Gorbachov propone un plan económico que conjuga el desarrollo con el bienestar social

La Unión Soviética seguirá recurriendo, para cumplir los ambiciosos objetivos económicos de Mijail Gorbachov, a planes tan amplios que llegan a especificar la producción de 2.500 millones de pares de calcetines y medias para el año 2000. Ante el pleno del Comité Central, Gorbachov explicó el martes pasado que el borrador del nuevo programa del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) conjuga la aceleración del desarrollo económico con el aumento del bienestar social, el fortalecimiento del potencial económico y el mantenimiento de la potencia defensiva de la URSS "al nivel necesario".

El programa del partido -cuyo borrador no fue publicado ayer en la Prensa-, el plan quinquenal 1986-1990 y el programa de desarrollo hasta el año 2000 son textos básicos que deberán ser aprobados el próximo mes de febrero por el 27º Congreso del PCUS. Las directrices ya esbozadas por Gorbachov permiten tener una idea inicial de los objetivos, que expertos económicos consideran como "ambiciosos".También eran ambiciosos los objetivos contenidos en el obsoleto programa de Nikita Jruschov, que fue aprobado en 1961 y que será ahora purgado de sus fantasías. Aquel plan preveía un incremento de la producción agrícola que cubriera con creces la demanda, la difusión de las estaciones de alquiler de automóviles (sólo disponibles para los extranjeros), los servicios de comedor gratuitos en las fábricas y la "plena satisfacción" en cuanto a "excelentes mercancías de amplio consumo, ropas y calzado buenos y elegantes y artículos que mejoren y embellezcan la vida de los soviéticos".

Una parte de las previsiones de antaño se recogen, sin embargo, ahora, en un programa complejo hasta el año 2000, que pretende el incremento de la producción de bienes de consumo y servicios. Este programa -que no hay que confundir con el de desarrollo hasta el final del siglo- fue publicado la semana pasada en la Prensa, y su ámbito va, además de los calcetines y medias mencionados, desde el número de millones de metros de tela que se producirán en 1990 al de receptores de radio y vídeos, pasando por previsiones sobre cocinas, lavadoras, relojes de cuarzo e instrumentos de cocina, como limpiapatatas.

En lo que queda de siglo, la economía soviética se propone duplicar todo el potencial económico logrado desde la Revolución, según dijo Gorbachov; ello implica un incremento anual de más del 5% en la renta nacional soviética (equivalente al Producto Interior Bruto occidental). El objetivo es ambicioso, considerando que el crecimiento de la renta nacional fue de un 2,6% en 1984 y que, en la actualidad, no llega a un 3,5%. Con todo, entra en el ámbito de lo posible.

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Sobre la firma

Pilar Bonet

Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

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