ECOLOGÍA

España gana la batalla contra los vertidos de residuos nucleares

Los países asistentes a la reunión de la Convención de Londres sobre Vertidos Nucleares en los Océanos decidieron ayer mantener indefinidamente la moratoria que prohibe el almacenamiento en fosas submarinas de los barriles de baja y media radiactividad. Los de alta radiactividad siguen totalmente prohibidos. La propuesta, presentada por la delegación española, obtuvo 25 votos a favor, 6 en contra y 7 abstenciones.

La propuesta de la delegación española, encabezada por el director general de Cooperación Técnica Internacional, Francisco Javier Casanova, prorrogaba indefinidamente la moratoria. Se votó nominalmente a las siete de la tarde de ayer, tras un enfrentamiento con la presidencia de la convención y con las delegaciones de Estados Unidos y el Reino Unido, que pretendían aplazar la votación hasta hoy, en un último intento de llegar a un consenso.El representante español, sin embargo, apoyándose en el reglamento de la convención, consiguió que se llevara a cabo la votación. Votaron en contra de la propuesta Estados Unidos, Suráfrica, Suiza, Canadá, Francia y el Reino Unido. Se abstuvieron Portugal, la Unión Soviética, Argentina, Bélgica, Japón, Italia y Grecia.

Naurú, un pequeño estado del Pacífico, retiró su propuesta de incluir una enmienda en el texto de la convención para prohibir totalmente los vertidos nucleares en el mar, al considerar que era imposible obtener la mayoría necesaria de dos tercios. A continuación, a lo largo de la tarde de ayer, se sucedieron tres votaciones sobre propuestas que propiciaban una ampliación de la moratoria, decisión para la que sólo era necesaria la mayoría simple. Ninguna fue aprobada.

Otras propuestas

La primera fue presentada por la delegación canadiense, que a lo largo de la noche anterior había estado negociando con la española un texto menos radical que el propiciado por los países más duros -países escandinavos, del Pacífico y latinoamericanos-. La segunda, presentada por Estados Unidos, intentaba que la moratoria se prolongara tan sólo un año, pero consiguió tan sólo el voto de seis de los países presentes. Lo mismo sucedió con la tercera altemativa, presentada por Alemania Occidental, que hubiera supuesto prolongar la moratoria durante tres años.De todas las delegaciones presentes, la francesa fue la que más se alejó de la tónica dominante. Mientras algunos paises alegaban razones técnicas y científicas e insistían en que debían estudiarse a fondo las posibles ventajas y desventajas de los vertidos nucleares, la delegación francesa obvió el tema. Dedicó su tiempo a hacer un encendido elogio de la energía nuclear, que, según, su portavoz, es la energía del futuro de la humanidad y cualquier aspecto negativo que se derive de la misma es desechable.

La URSS, que asegura no realizar vertidos en el mar, si bien se abstuvo en la votación final, planteó un programa de reducción progresiva de los mismos en los próximos años, hasta llegar a la prohibición total. Esta propuesta no llegó a ponerse a votación. Asimismo, la postura de Estados Unidos y el Reino Unido, que durante los primeros días parecía ser la más radical -tanto que este último país amenazó con retirarse si se llegaba a la prohibición total- se dulcificó considerablemente en la jornada de ayer.

Los grupos ecologistas que asistieron a la reunión -y que en principio apoyaban la enmienda que prohibiera totalmente los vertidos- en vista de la imposibilidad de obtener los dos tercios necesarios, presionaron ayer en favor de la propuesta española.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0026, 26 de septiembre de 1985.

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