Lluch se compromete a un riguroso control de la práctica del aborto

El ministro de Sanidad y Consumo, Ernest Lluch, ha afirmado en Gerona que se adoptarán todas las medidas para evitar que la ley de despenalización del aborto sea "un coladero de permisión para las prácticas abortistas". En unas breves declaraciones realizadas este fin de semana durante una gira por centros hospitalarios de Gerona, Figueres y la comarca del Alt Empordá, subrayó que su departamento vigilará y controlará todos los casos de aborto que se presenten.Lluch dijo que no le habían sorprendido las reacciones contrarias que ha provocado en algunos sectores médicos y sociales la aplicación de la ley que despenaliza la interrupción del embarazo en tres casos concretos. El ministro recordó que en otros países las protestas de algunos sectores profesionales habían sido, incluso, más contundentes.

Las declaraciones del ministro se producen cuando todavía no se han apagado los ecos de la polémica suscitada por los dos primeros abortos legales realizados el pasado viernes en Asturias. Nieves González, una de las jóvenes intervenidas y que sufre una grave hipertensión ar terial, ha anunciado que iniciará acciones legales contra las personas y los medios que le han calificado de heroinómana. Nieves, que convive con su novio, deseaba tener el hijo y su compañero se ofreció a donarle un riñón si con ello se evitaba la interrupción del embarazo. Los médicos indicaron al novio que su oferta no era viable. La joven sigue internada en el hospital para tratarse de su enfermedad arterial.

La ciudad sanitaria Nuestra Señora de Covadonga, de Oviedo, del Insalud, recibió durante el pasado fin de semana llamadas anónimas en las que se amenazó con la colocación de bombas y se profirieron insultos contra los médicos que intervinieron en las operaciones, en una nueva escalada de protesta por la realización de los abortos.

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