Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:

Demasiadas velas apagadas en el pastel de cumpleaños

El índice general de la bolsa ganó ayer 87 centésimas gracias a una tímida reacción técnica cuyo origen se encuentra exclusivamente en los bajos niveles de precios en que se han situado determinados valores, especialmente eléctricos, después de las pérdidas de jornadas anteriores.Aunque los expertos consideran que pronto se retornará a la apatía habitual, en el horizonte bursátil comienzan a brillar algunos rayos del sol de la esperanza. Los presidentes de las compañías eléctricas -principal motor de la recuperación de ayer- se reunirán el próximo martes con Joan Majó, actual ministro de Industria, y Carlos Solchaga, ahora responsable de Economía y artífice de la reordenación del sector eléctrico en su etapa ministerial anterior.

El telón de fondo de la reunión estará constituido por los intercambios de activos, un tema de la máxima importancia para el futuro de estas compañías, y cuyo retraso en solucionarse ha producido un retroceso en las cotizaciones del sector y ha sembrado la desconfianza entre los inversores. Algunos analistas consideran que el Gobierno, que ha tenido que dejar pasar algunas fechas a causa de la crisis ministerial, podría urgir la plasmación de un acuerdo antes del mes de septiembre.

Si se tiene en cuenta que durante el pasado año y en los primeros meses del presente ejercicio el negocio estuvo centrado en el corro eléctrico, cualquier noticia positiva que afecte a éste puede modificar sustancialmente la abulia bursátil, sobre todo si se confirma que la Administración proyecta crear algún tipo de fondo de compensación para superar las diferencias de valoración entre las compañías compradoras y vendedoras. Esta cuenta, que rondaría los 50.000 millones de pesetas, podría financiarse a través de los Presupuestos del Estado, puesto que parece más difícil su orquestación vía aumento de tarifas.

A plazo inmediato, sin embargo, hay que aguardar la solución de otra incógnita: el pulso entre la banca y el Gobierno a cuenta del precio del dinero y que propicia la falta de movimiento en las grandes carteras institucionales. El banco emisor no intervino ayer con subasta de préstamos, mientras que el ínterbancario se mantenía a niveles bastante similares a los de la jornada anterior. Los depósitos a dos días se situaron al 12,08%; a siete días, al 12,14% (13,25% el día anterior), y el dinero a tres meses se pagó al 14,07% (frente al 14,11 % del martes). Los tesoros de regulación se mantienen invariables al 13%. Es decir, a corto plazo descienden los tipos, pero se mantienen a medio plazo.

La jornada festiva de Santiago, excepto para las bolsas de Barcelona y Valencia, propicia una ruptura en la actual bonanza, que se verá agravada por la cancelación de posiciones a crédito el próximo viernes. A pesar de que bastantes operadores ya han vendido a lo largo de estas últimas sesiones -lo que también ha fomentando la tendencia bajista- no cabe esperar muchas alegrías a plazo inmediato. No obstante, el mercado ha sufrido una limpieza considerable y los repuntes técnicos pueden saltar a la vuelta de cada esquina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de julio de 1985