El plan Eureka

( ... ) "El proyecto Eureka responde a una idea muy simple: si Europa quiere asegurarse un porvenir, se impone hoy un saldo tecnológico. Y para realizarlo es necesario unir fuerzas", explica el presidente François Mitterrand. El francés lanzó la iniciativa el 14 de abril, tres semanas después de que su colega norteamericano, Ronald Reagan, hubiera tentado a los europeos con la oferta de participar en la realización de la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI) para crear un escudo defensivo espacial contra un ataque nuclear soviético. Veintiséis mil millones de dólares forman la inmensa tarta disponible para la etapa inicial, que estudia la factibilidad de la SDI. Tanto dinero atrae como un imán la gula del mundo europeo de las empresas, pero también al de la investigación básica y aplicada.Mitterrand respondió con la propuesta Eureka, única alternativa a la aceleración de la decadencia europea como civilización dominante y a un proceso de inevitable colonización norteamericana y japonesa, ya en curso, que en los próximos años amenaza con asumir un nuevo cariz, con la absorción en masa de científicos y técnicos. (...)

Eureka (sigla que sintetiza en inglés el nombre de la Agencia Europea de Coordinación de Investigaciones) puede servir no sólo para ayudar a salvar a Europa del subdesarrollo tecnológico, sino también para dar un buen impulso concreto al complicadísimo y retrasado proyecto de unificación política y comercial comunitarios.

Los congregados en el comité ad hoc en París tienen por delante varios problemas. Es preciso armonizar las políticas nacionales con los campos de acción común en materia de investigación y desarrollo. Eureka es un proyecto que apunta a pasar rápidamente de los descubrimientos de base a las aplicaciones tecnológicas. Esta cinta de transmisión es el punto fuerte de los japoneses y el lado débil de los europeos. La Comunidad Europea de la tecnología debe partir con un programa-cuadro plurianual.

Mitterrand, al proponer Eureka, indicó siete sectores que constituirán las nuevas fronteras. Ellas incluyen el desarrollo de grandes ordenadores (vectoriales y de la quinta generación); nuevos materiales, a base de cerámicas, fibras de vidrio o de carbono y aleaciones especiales; la optrónica, feo neologismo (mezcla de óptica y electrónica), que permite transformar en electricidad los fotones y viceversa; los robots móviles, que facilitarán la explotación de los océanos, de las minas, del espacio y del desarrollo nuclear; los rayos láser de potencia; la inteligencia artificial, y la microelectrónica ultrarrápida.

La idea es dar vida a un organismo poco burocrático, que sirva ante todo como sistema de animación. Cada país se adherirá a programas particulares, cuya financiación podrá ser compartida al 50% por la Comunidad Europea, pero también se buscarán otros sistemas para obtener medios económicos. El Banco Europeo de Inversiones y la banca privada serán invitados a participar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de julio de 1985.

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