El simbolismo de ´La mujer sin sombra'

Dada la estructura social del público de Zúrich, La mujer sin sombra, una de las sorprendentes óperas del binomio Hofinarínsthal Strauss, fue acogida con gran calor. En su momento, un sector de la crítica señaló la dificil inteligibilidad de La mujer sin sombra, esto es, sin maternidad, dada la carga de simbolismos y el despliegue imaginativo del autor del argumento. Aparte el hecho de queesto mismo sucede con otras muchas páginas operísticas, empezando por la siempre citada Flauta mágica, hoy, cuanto fue y significó Hofinannstal en la Viena de su tiempo está más divulgado que comprendido lo que Strauss logró en una partitura a todas luces portentosa. Dificil en todos los órdenes, La mujer sin sombra precisa de una clarificación grande en el dominio escénico y en el musical. El maestro Ralf Weikert consiguió lo segundo con un poder incisivo y una visión honda e incisivamente poética de la partitura straussiana August Everding movió la escena con talento al unir y diferenciar a la vez los dos planos de la obra, el irreal-simbólico y el de tejas abajo, para lo que contó con escenarios espléndidos de Jórg Zimmermann y trajes de Skalicky, en sí mismos ambientales y significativos.En una muy buena distribución de papeles (Winkler, Runkel, Hermann, Robertson, Decker) se alzó con excepcionalidad Agnes Habereder, emperatriz de espléndida voz y gran talento interpretativo.

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