Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
TRIBUNALES

Un Ayuntamiento, condenado por la muerte de un niño en un curso de natación

El juzgado de primera instancia de Aranda de Duero ha condenado al Ayuntamiento de dicha localidad al pago de una indemnización de dos millones de pesetas a los padres de un niño que resultó ahogado en una piscina municipal durante un cursillo de natación organizado por el Ayuntamiento. La sentencia, que condena igualmente al monitor del cursillo a compartir la indemnización, señala que "cuando el Ayuntamiento organiza un cursillo de natación queda obligado para con los padres de los alumnos, que confían en que el poder público cuide de sus hijos".El hecho sucedió el pasado 19 de julio de 1983 en las piscinas municipales de La Calabaza, donde el Ayuntamiento había organizado el mencionado cursillo, comenzado tres días antes, y al que estaba suscrito Jacobo Oriza, de siete años, quien fue encontrado ahogado en la piscina a unos 20 metros del lugar donde se desarrollaban las clases de natación. Según testimonios de las personas que lo auxiliaron y testigos presenciales, el menor, al que se le practicó la respiración artificial, fue rescatado del agua aún con vida, extremo que fue rechazado por el Ayuntamiento y la empresa concesionaria.

Según señala el Ayuntamiento en su descargo, "se adoptaron todas las medidas de precaución para evitación y aminoramiento de accidentes por medio del contrato con la empresa concesionaria de los servicios en las piscinas, la cual debía haber tenido en cuenta lo acordado y haberlo cumplido escrupulosamente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de junio de 1985