Ocho obras como eje
El Museo del Prado cuenta con ocho obras de Rafael de Urbino, que habitualmente se exhiben en su coleción permanente y que sirven de eje central a la exposición que ayer fue abierta al público.La sala en la que se exhiben está presidida por El cardenal, pintado hacia 1510, que está considerado como uno de los ejemplos más importantes del retrato de todos los tiempos. En torno a él está La Sagrada Familia del cordero, otra de las piezas más famosas de este artista, realizada en su época florentina, hacia 1507.
La Virgen del Pez, pintado en 1513, ofrece una de las composiciones que, como se puede ver en la muestra fotográfica, ha sido más veces reproducida por la escuela y los contemporáneos del artista italiano. Caída en el camino del Calvario o El pasmo de Sicilia está considerada como una de las obras de Rafael cuya composición ha sido más elaborada.
Las restantes obras son La Sagrada Familia del Roble (1518), Virgen de la Rosa, La visitación y Sagrada Familia de la Perla. El nombre de la Perla fue idea del rey Felipe IV, que consideraba esta obra como la pieza más importante de su colección. En esta obra, en la que se representan las tres estaciones de la vida humana, Rafael aplica la técnica del esfumato, característica de la pintura de Leonardo.
Los visitantes escolares a la exposición contarán, además de con un monitor, con una guía especial, a través de la cual podrán seguir la historia de cada uno de estos lienzos así como las circunstancias que rodearon su realización.


























































