Confusión moral en Washington
Reagan deseaba situar su viaje a Alemania, que coincidirá con las ceremonias que marcan el cuarenta aniversario de la derrota hitieriana, bajo el signo de la reconciliación. Intención elogiable: nada justifica que se continúe acusando a los alemanes de hoy, tan adheridos a los valores democráticos como otros, por los crímenes cometidos en el pasado por la barbarie nazi. La torpeza manifestada por la Casa Blanca es tal, que en vez de apaciguar los recuerdos del pasado, Reagan ha contribuido a reavivarlos., 18 de abril


























































