Miguel Picazo vuelve al cine con 'Extramuros', la historia de un milagro fingido por dos religiosas

La película está basada en la novela homónima de Jesús Fernández Santos

Una versión en cine de la novela Extramuros, de Jesús Fernández Santos, se está rodando estos días en el convento de San Pedro de Dueñas (Segovia) bajo la dirección de Miguel Picazo. Extramuros narra la historia de un falso milagro fingido por dos monjas, en la España de Felipe II, que tratan de salvar a la congregación de la indigencia y la ruina a que está abocada. Mercedes Sampietro, Carmen Maura, Aurora Bautista, Assumpta Serna y Antonio Ferrandis son los principales intérpretes. El filme, cuyo presupuesto ha superado los 117 millones de pesetas, se estrenará en septiembre y se presentará en el festival de Cannes.

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En esta ocasión, los decoradores y escenógrafos han trabajado para que el convento de San Pedro de Dueñas, cuya estructura se ha tomado de base para la residencia de las monjas, aparezca más derruido de lo que en realidad está. En la entrada principal se ha simulado un muro en ruinas por el que asoma mala hierba seca. Talamanca, Peñaranda de Duero, Ávila y Alcalá de Henares han sido los lugares elegidos para rodar el resto de los exteriores.El convento alberga a un grupo de monjas que mueren progresivamente debido a la sequía, la miseria y las plagas, como los habitantes de las villas cercanas. Tierra de cultivo para que hacedores de milagros, falsos profetas, visionarios, propagadores de extraños rituales o simples bandas de desesperados afloren por los rincones de la ancha meseta castellana del siglo XVI, en tiempos de Felipe II.

Sor Ángela (Mercedes Sampietro) finge el milagro de la reproducción de las llagas de Jesucristo en sus manos ayudada por su compañera inseparable (Carmen Maura), con la que mantiene una relación de íntima amistad, de amor sublimado. A la luz del prodigio -ya la sequía ha remitido- acuden al convento gentes de toda condición suplicando o, en el mejor de los casos, comprando los favores de la santa. Incluso la hija del duque bajo cuya protección está la congregación (Assumpta Serna) decide profesar en él, lo que da lugar a que se desate la lucha interna por el poder entre la huéspeda, la santa, y la priora (Aurora Bautista).

"Desde que leí la novela", afirma Miguel Pizazo, "pensé en la posibilidad de hacer una película. Lo tiene todo: historia, intrahistoria, clímax... Me pareció perfecta para el cine". Picazo piensa que Extramuros es "una investigación certera sobre el ser humano que tiene validez en cualquier época".

Adaptación fiel

Según el director, que ya realizó para televisión la versión de otra obra de Fernández Santos, El hombre de los santos, "la adaptación ha sido fiel, ya que se trata de una novela sugeridora de imágenes". El equipo técnico de la película está formado por Teo Escamilla (fotografía), Rafael Palmero (decoración) y Antonio Martín (producción ejecutiva), entre otros.En una habitación de la estancia superior del convento, las monjas esperan el rodaje de las escenas hacinadas en torno a un único radiador eléctrico. "Nada más llegar", dice Carmen Maura, "nos visten de monjas, lo que nos ha ayudado mucho porque este mundo es muy diferente del que vivimos fuera". Mercedes Sampietro hace punto: "Mi personaje es una mujer muy libre, muy inteligente, que obra por su cuenta. Refleja muy bien las contradicciones de su tiempo y, sobre todo, las tremendas diferencias de clase que entonces existían".

Para Carmen Maura, su papel "es apasionante, porque toda su motivación es el amor; es la primera vez que hago un personaje que ama sin pedir nada a cambio". Aurora Bautista lee un pequeño libro, algo retirada: "Para el personaje que yo encarno, lo primero es el poder". Todas ellas hablan en un tono de voz leve y mesurado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 13 de marzo de 1985.