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Aplausos para 'Los motivos de Berta', de José Luis Guerín, en el festival de Berlín

ENVIADO ESPECIAL, Los motivos de Berta, primer largometraje de Jose Luis Guerín, barcelonés de 24 años, fue presentado en la sección paralela no competitiva Forum del Cine Joven, en el festival de Berlín. La película, que fue muy aplaudida, obtuvo ya una mención especial en el último Festival de San Sebastián, y el premio a la mejor fotografia, de Gerardo Gorinezano, en la Mostra Cinematográfica de Valencia. Después de las tinieblas, protagonizada por Victoria Abril, produjo una reacción más fría en los espectadores, y la sensación de algo "ya visto".

Los motivos de Berta, filme de festivales, ha tardado un año en llegar a España: esta semana ha sido estrenado en Barcelona. Filmado en blanco y negro, narra la trayectoria de una adolescente campesina, aislada en un paisaje seco y solitario, en sus sueños e ilusiones. Con lentitud, la cámara, casi siempre inmóvil, observa los juegos con su hermano menor, su relación con un romántico caballero que parece habitar el abandonado caserón de las afueras, cerca de donde murió su amada, y la repentina aparición de cineastas que rompen el paisaje con un raro bullicio,

Guerín se ha formado con numerosas referencias cinematográficas a las que alude, recordando siempre el aspecto formal de directores que se entrecruzan desde Bresson, Dreyer, Erice y Godard. En su primer filme, Guerín hace una obra ambiciosa y serena, pero está más atente, a su expresividad que a las emociones que se expresan. Por encima de una clara sensibilidad, el afán de la obra bien hecha: vence la pretensión.

El filme fue aplaudido por la abarrotada sala que siguió la película con interés. Pero las reiteraciones de Guerín y la lentitud de sus planos estáticos, más duraderos que la emoción del espectador, debilitan las sugerencias iniciales de Los motivos de Berta; despiertan la simpatía pero no el entusiasmo. En cualquier caso, es un filme insólito en el cine español.

Misterio ya visto

Más fría fue la reacción de los espectadores ante Después de las tinieblas, el filme suizo escrito y dirigida al alimón por Dominique Othenin-Girard y Sergio Guerraz, en el que Victoria Abril acompaña en el reparto a John Hurt y a Julian Sands. Aunque el ambiente del filme, de vago misterio, funciona y los actores logran vivir sus personajes con caliente verosimilitud, es difícil abandonar la impresión de que es una película que ya se ha visto anteriormente.La amistad de dos hermanos gemelos, que continúa más allá de la muerte de uno de ellos, el ambiente claustrofábico del apartamento en el que éste habita, los traumas de lejano origen homosexual de quien le protege, la aparición de unajoven intrépida que, por amor, se introduce entre la sórdida relación de los dos hombres, e incluso las imágenes onírícas que ilustran las pesadillas que éstos tienen, son elementos desprendidos de muchas otras películas. No sería ésta, sin embargo, una impresión aíslada de esta película. Casi todo lo visto hasta ahora en el Festival de Berlín produce impresiones similares.

Se confía, por lo tanto, en los títulos que vendrán. En las carteleras que rodean el festival se anuncia, por encima de cualquier otra película a concurso, la española Stico, de Jaime de Armiñán. Es un sistema de promoción iniciado hace dos años, que se ha enriquecido en esta ocasión con una alta torre, en cuyos cuatro costados se anuncia tanto Stico como Los motivos de Berta, y el filme de la sección infantil, De hombre a hombre, de Ramón Fernández.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de febrero de 1985