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Cumpleaños del 'rey'

No fue el primero -lugar que le correspondió a Bill Haley-; no fue el mejor letrista -para eso estaba Chuck Berry-; no era un excelente músico -sin duda Jerry Lee Lewis le ganaba- Ni siquiera tenía la voz de Fats Domino o Roy Orbison, ni la inocencia de Buddy Holly ni la megalomanía de Little Richard. Pero fue el número uno, el rey.

Antes de él, el rock and roll era un ambiguo sentimiento de rebeldía y la fusión de varias músicas norteamericanas; a partir de su subida al escenario se convirtió en un canto vital en el que identificaban los jóvenes de los países más remotos.Sólo medio cuerpo

Era Elvis Presley, aniñado y obsceno como una foto impúdica de los años veinte, tempestuoso y cálido como una tormenta de verano tras un día de intenso calor. Cuando movía las caderas, las cámaras de televisión sólo le enfocaban de medio cuerpo para arriba, a pesar de lo cual no conseguían evitar las tradicionales protestas de las puritanas ligas de moral, escandalizadas ante el poder catárquico de su movediza anatomía.

Hoy es algo más que un cantante, un símbolo que, como todos los símbolos, encierra en sí mismo la verdad y la mentira. Un símbolo de una juventud que ya no es tan joven, aunque pusiera su sello en la historia hace casi 30 años. Un símbolo de una rebeldía que, como él mismo, se volvió hogareña y amable. Este 8 de enero sobre su tumba florecerá un rosal de flores imperecederas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de enero de 1985