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El presidente chino finalizó su primera visita oficial a España

El presidente chino, Li Xiannian, finalizó ayer su primera visita oficial a España, partiendo a las 10.40 con destino a Portugal, segunda escala de su primera gira europea. El ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, calificó los resultados de la visita de "importantes y positivos". Los Reyes de España acudieron a despedir a Li al aeropuerto de Barajas, en donde se le rindieron honores militares. El presidente del Gobierno, Felipe González, y el ministro de Exteriores también estaban presentes en la despedida.

Los Reyes y el presidente del Gobierno acompañaron al presidente Li y a su esposa, Lin Jiamei, hasta el pie de la escalerilla de su avión, un Boeing 707 de las Fuerzas Aéreas chinas.Representantes de la colonia china en España acudieron a las pistas del aeropuerto con una pancarta, escrita en chino y en castellano, en la que deseaban buen viaje al presidente Li. Fernando Morán declaró en el aeropuerto que durante la estancia del presidente Li en Madrid se ha estudiado la posibilidad de abrir nuevos campos a la cooperación española en China en materia de comunicaciones, vehículos industriales y de transporte, electrónica, productos petrolíferos y petroquímica.

"Se van a explorar", afirmó el ministro de Asuntos Exteriores español, "una serie de proyectos bilaterales; se ha realizado una serie de esclarecimientos, y también se ha abordado la cooperación política con terceros países".

Morán negó que China vaya a mediar en el contencioso hispano-británico sobre Gibraltar. "Este", afirmó, "es un asunto bilateral entre España y Gran Bretaña". Sin embargo, el ministro de Exteriores no descartó que el reciente acuerdo entre China y el Reino Unido sobre Hong Kong pueda suponer un apoyo moral para las negociaciones sobre el peñón de Gibraltar.

A su marcha de Madrid, Li Xiannian envió un mensaje a los Reyes de España, agradeciéndoles su hospitalidad durante los cuatro días que ha durado su visita oficial. "Nos apenamos mucho al abandonar su hospitalario y hermoso país", decía en si mensaje, y "estamos", agregaba el presidente chino, "a la ansiosa expectativa de volver a reunirnos con vuestras Majestades en Pekín".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de noviembre de 1984