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La patronal planteará la verdadera batalla del acuerdo social en la flexibilidad del mercado de trabajo

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) librará la verdadera batalla sobre el Acuerdo Económico y Social (AES) en la negociación de una mayor flexibilidad del mercado de trabajo, una vez que los temas presupuestarios han quedado como luchas perdidas. La patronal muestra mayor comprensión hacia las limitaciones del Gobierno en este campo que la propia UGT, que mantiene graves discrepancias en inversiones, fondo especial para la creación de empleo y Seguridad Social.

La CEOE da prácticamente por perdida cualquier negociación de los aspoectos del AES directamente relacionados con los Presupuestos Generales del Estado. Y ello por dos razones. La primera, porque, aunque sea de forma insuficiente, ha conseguido que la mayoría de sus reivindicaciones hayan sido consideradas por los representantes del Gobierno (reducción del gasto público, aumento de la inversión, nuevas ayudas fiscales a la inversión y mantenimiento de las actuales cuotas de la Seguridad Social, aunque los empresarios habían solicitado su reducción).Es ahora la UGT quien mantiene las mayores discrepancias reales por entender que con lo que el Gobierno está poniendo sobre la mesa no hay elementos suficientes que permitan cubrir todos los objetivos del acuerdo. Concretamente en las pensiones la UGT mantiene fuertes discusiones con los responsables del Miristerio de Trabajo que hablan de las limitaciones presupuestarias para atender a un incremento de las pensiones como el que desearía la central socialista.

La única vía para lograr el acuerdo sería aumentando las cotizaciones o aumentando más la aportación del Estado. En el primero de los casos se enfrentaría con la CEOE y en el segundo aumentaría el déficit público.

La CEOE, a partir del próximo miércoles, en que el Gobierno dará por cerradas definitivamente las cuestiones presupuestarias, planteará su batalla en la flexibilidad del mercado de trabajo. Ello en el caso de que exista un mínimo acuerdo que permita continuar las conversaciones. Las medidas contenidas en los anteproyectos de fomento de empleo que desarrollan el Estatuto de los Trabajadores, sin ser, en su opinión, muy malas, no resultan suficientes, a menos que se acompañen de una reforma de las regulaciones de los expedientes de regulación de empleo. La patronal quiere que se elimine mediante ley la parte del Estatuto de los Trabajadores que exige la autorizacion administrativa para esta forma de despido.

Contratos temporales

Los anteproyectos plantean algunos inconvenientes, según la CEOE. Así, en los contratos a tiempo parcial se establece que para convertir un contrato indefinido en parcial es precisa su negociación en convenio colectivo, lo que en opinión de los empresarios recorta bastante sus posibles ventajas. E incluso en los temporales, la limitación máxima de tres años en las actividades de nueva creación no les parece adecuada. "Una empresa de nueva creación", argumentan, "no tiene otro remedio que despedir a los tres años á toda su plantilla y contratar otra nueva o convertirla en fija, cuando realmente no tiene nada claro qué puede ocurrir en el futuro. Sería más lógico que se permitiera prorrogar los contratos".

Despido gratuito

Tampoco están de acuerdo con la fijación de una indemnización, aunque sea de 12 días, en la terminación de un contrato temporal. "No tiene sentido", dicen, "sobre todo cuando la rescisión del empleo se produce de forma contractual. Sin embargo aparece como una penalización".

En cualquier caso, la CEOE estaría dispuesta a aceptar los textos si fueran acompañados de una modificación en los expedientes de regulación de empleo. El actual sistema, que exige el permiso previo de la Administración antes de proceder al despido por causas tecriológicas o de fuerza mayor, supone un alto coste empresarial. Habitualmente se negocia entre la representación de los trabajadores y de las empresas la indemnización a percibir.

Fuentes de la patronal señalaron que estarían dispuestos a proponer que se suspendiera temporalmente el trámite administrativo, dejando en manos de las empresas la decisión de la regulación de empleo. Si se demostrara que el paro se inérementaba como consecuencia de este nuevo sístema, estaríamos dispuestos a aceptar la vuelta al actual".

Las mismas fuentes negaron que esto signifique la implantación del despido libre. Y aseguraron que la confusión sobre el despido libre existe tanto en empresarios como en trabajadores. "Pero el despido libre no existe en ninguna parte de Europa. Cuando algunos empresarios piden despido libre, no se dan cuenta que piden algo imposible, porque están pidiendo despido gratuito. Lo único que se pide es que la adecuación de la plantilla a sus necesidades reales sea menos costosa".

Ante la propuesta de la CEOE, el Ministerio de Trabajo se ha limitado a decir que "es un tema que queda en manos de sindicatos y patronal. Si ellos llegan a un acuerdo, por parte del Gobierno no hay ningún inconveniente en modificar la ley". Por su parte los representantes sindicales opinan que aceptar la idea de la CEOE supone un grave peligro para la estabilidad en el empleo. Y lo equiparan al despido libre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de septiembre de 1984

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