Nuevas tensiones pesqueras entre España y Marruecos

El Gobierno abre expediente al patrón del 'Santa Teresa' por su decisión de no presentarse a las autoridades marroquíes

, El Gobierno español ha decidido abrir un expediente administrativo a Juan Bautista Sanz, patrón del pesquero Santa Teresa de Jesús, por "conculcar gravemente el tratado bilateral de pesca", lo que a acarrear sanciones económicas de hasta 10 millones de pesetas, según se anunció ayer al propio interesado. Fuentes de la Subsecretaría de Pesca expresaron en Lanzarote su preocupación por las consecuencias que podría ocasionar esta decisión para el sector pesquero español. El patrón del barco, por su parte, invocó razones de dignidad nacional para negarse "irrevocablemente" a entregarse con su barco a las autoridades marroquíes en el puerto de Agadir, como pretendía el Gobierno español.

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Mientras tanto, el Gobierno inició en la mañana de ayer gestiones con Marruecos para repatriar al oficial y al soldado de ese país que fueron conducidos por el Santa Teresa a Arrecife, en uno de cuyos cuarteles han permanecido durante estos seis días; el Gobierno vecino exigía que fueran conducidos a Agadir a bordo del pesquero. Un avión militar español llevará a Marruecos a ambos militares de forma inminente.Los dos días de intensas negociaciones en Arrecife de Lanzarote -adonde había llegado en la madrugada del lunes el pesquero español con dos militares marroquíes a bordo, que navegaban en un barco de la Armada de aquel país que le había ordenado dirigirse a Agadir por faenar ilegalmente en sus aguas- entre una comisión del Gobierno, encabezada por el subdirector general de Relaciones Pesqueras Internacionales, y el patrón del barco y sus representantes, culminaron ayer poco antes del mediodía.

La ruptura de las conversaciones se produjo cuando Juan Bautista Sanz entregó a la comisión una nota escrita en la que exponía, entre otras cosas, que "la defensa de la dignidad nacional no es patrimonio de los gobernantes en exclusiva, sino obligación de todos los ciudadanos que integramos el Estado español. Y creo servir a la patria defendiendo su dignidad, incluso soportando los perjuicios que evidentemente pueden deparárseme con motivo de mi negativa".

La contestación, que el patrón prefirió entregar por escrito, asesorado por su abogado, el diputado regionalista del Centro Democrático Social (CDS) Lorenzo Olarte, consta de seis puntos, y en ellos se expone que está dispuesto a pagar la sanción que en justicia le sea impuesta por Marruecos por haber faenado con una licencia pocas fechas antes caducada y no renovada por causas ajenas a su voluntad, sin que para ello sea necesario tener que trasladarse a Agadir; que considera vejatorio un traslado forzoso a un país extranjero, como el que se ha pretendido imponerle primero, y reiteradamente aconsejado después, singularmente teniendo que llevar a bordo, contra su voluntad, fuerzas armadas extranjeras, con su armamento; que asume las consecuencias que por su negativa puede aplicarle la Administración española al incoarle un expediente y que lamenta el temor de los armadores de Lanzarote ante las repercusiones que su decisión pudiera tener en el sector si Marruecos tomara represalias contra ellos y sus barcos.

La decisión final del patrón del Santa Teresa fue calificada como "muy grave" por directivos de la Cofradía de Pescadores de Lanzarote y de la Asociación Española de Navieros y Armadores de Buques Congeladores, que estiman que "por la ligereza con que actuó Juan Bautista Sanz se pone en serio peligro el futuro y la economía de 65.000 familias que viven de la pesca en esta zona". En opinión de éstos, el patrón ha cometido un delito en aguas marroquíes y debe responder por ello para evitar las represalias que el Gobierno marroquí puede tomar. Además, según las mismas fuentes, el Gobierno español le ha procurado al patrón una serie de garantías "como no ha tenido nunca ningún patrón de barco apresado por Marruecos o cualquier otro país".

Esta opinión era sostenida por representantes de la Subsecretaría de Pesca, que calificaron la decisión de Juan Bautista Sanz como "desacertada".

"A partir de ahora", señalaron las mismas fuentes, "el patrón puede ser acusado, en cambio, de secuestro de dos ciudadanos marroquíes, militares además, y ser juzgado en rebeldía con penas sumarísimas. Era una negociación que estaba prendida con alfileres y que ahora ha roto el patrón". En opinión de estos portavoces, el Gobierno teme serias consecuencias para el sector pesquero en un momento en que en materia de pesca se mantienen unas relaciones óptimas con el país africano vecino.

Juan Bautista Sanz, que hasta el jueves mantuvo la postura de llevar el barco a Agadir si encontraba tripulación, tras negarse la suya -el Gobierno había puesto a su disposición ayer una marinería de emergencia-, rechazó de plano todas estas acusaciones y manifestó que había cambiado de opinión el jueves, cuando su abogado le explicó cuáles eran sus derechos como ciudadano español y cómo la Constitución le amparaba.

El Santa Teresa de Jesús permanece fondeado en el muelle pesquero de Naos, en Arrecife, desde el lunes. El único tripulante que permanece a bordo, además del patrón -los otros ocho partieron el viernes por vía aérea con destino a Alicante-, abandonará mañarta la isla también rumbo a la Penínssula. Aunque sobre el barco no pesa por el momento orden escrita de retención, Juan Bautista Sanz manifestó ayer que no tiene intención de moverlo del muelle. El expediente administrativo que será incoado por las autoridades españolas le impedirá faenar en los próximos meses. Los nueve tripulantes no podrán acogerse al seguro de desempleo por haber firmado su desenrolamiento de forma voluntaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de septiembre de 1984.

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