El canciller de la RFA,
Helmut Kohl, cerró ayer el conato de crisis surgido en el seno de la coalición gubernamental por las tensiones entre liberales y democratacristianos, al obtener el visto bueno del Parlamento federal, reunido en sesión extraordinaria, a la puesta en servicio de la central térmica de Buschhaus, en Baja Sajonia.-


























































