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Un nuevo Gobierno para Francia

La crisis francesa desconcierta al PSOE

La clase política española, de derecha a izquierda, fue sorprendida por la súbita información de la crisis gubernamental en Francia. Miembros de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE se encontraban aún a última hora de la tarde de ayer deliberando sobre la nota oficial que había de manifestar la reacción del partido en el Gobierno ante el cambio en el Gabinete socialista del país vecino. Al final dieron a conocer una escueta nota que se limitaba a señalar que "el Gobierno Mauroy ha llegado al fin de una etapa y será sustituido por un nuevo Gobierno de la misma ideología" y en la que se resaltaba la "continuidad" que tal sustitución supone.También el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, en declaraciones radiofónicas hechas ayer, destacó que el sistema presidencialista galo garantiza que las relaciones hispano-francesas seguirán igual.

Todos los medios socialistas insistieron en que "nada tiene que ver" la crisis tan sorprendentemente desarrollada en Francia con los "posibles reajustes" que el presidente González pueda estar planeando en España. Sin embargo, algunos medios de la oposición -como el propio Manuel Fraga, también a través de unas declaraciones radiofónicas- no parecieron ver tan clara esta idea.

"Mitterrand ha dado una lección de cómo se hace una crisis", dijo ayer el secretario general del Partido Demócrata Popular, Julen Guimón. Para el dirigente democristiano, "es también una lección sobre cómo se acepta la guía de la opinión pública en la labor del Gobierno, respondiendo de forma imaginativa, a través de una reforma constitucional, a las acusaciones de que el Gobierno recorta las libertades. Por vía de comparación, el presidente del Gobierno español tiene mucho que aprender", concluyó Guimón.

Simón Sánchez Montero, del Comité Ejecutivo del Partido Comunista de España, manifiesta que, "desde nuestro punto de vista, el cambio no ha sido conveniente", aunque reconoce que "la erosión que se había ido produciendo en Francia y el crecimiento de la derecha, reflejado en las elecciones al Parlamento Europeo, mostraban que allí tampoco ha realizado el Gobierno la política que se esperaba de él".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de julio de 1984