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Comienza la convención de San Francisco

Walter Mondale, el aval de la experiencia

La Convención Nacional Demócrata que se abrió ayer en el Moscone Center de San Francisco elegirá oficialmente mañana por la noche (madrugada en España) al candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos. Tres son los hombres que se hallan en la línea de salida de la carrera para lograr el nombramiento, aunque sólo uno cuenta con posibilidades reales de conseguirlo, Walter Mondale, que siempre contó con el apoyo del partido y hace gala de su experiencia como vicepresidente con Jimmy Carter. Los otros dos aspirantes son Gary Hart, que sorprendiera a todos, y muy particularmente a Mondale, con su fulgurante aparición a primeros de año, arropado por el patrocinio de nuevas ideas para hacer frente a los retos del futuro, y Jesse Jackson, el infatigable luchador por los derechos de la minoría negra norteamericana. Los perfiles de los tres candidatos a la designación demócrata como aspirante a la Casa Blanca han sido elaborados por Ramón Vilaró.

"Quiero ser presidente, porque creo que seré un buen presidente", dijo Walter Frederick Mondale, de 56 años de edad, al anunciar su intención de llegar hasta la Casa Blanca, una mansión de la que conoce bien sus pasillos y despachos por haber desempeñado el cargo de vicepresidente durante la Administración de James Carter, de enero de 1977 a enero de 1981.Doctor en Derecho, su carrera política comenzó en los años cincuenta a la sombra de Hubert Humphrey a quien sucedió en el Senado en 1964 cuando aquél pasó a ocupar la vicepresidencia de EE UU. Con cuatro años de experiencia como segundo en la presidencia norteamericana, Mondale pasa por ser el único hombre que podían presentar los demócratas con posibilidades de éxito en la carrera presidencial.

Sin embargo, a lo largo de la campaña preelectoral Mondale debió cambiar de estrategia y prestar cierta atención a su adversario Gary Hart. Mondale, sin renunciar, lógicamente, a su pasado, hubo de desmarcarse de la discutible época de la presidencia Carter y en particular de la decisión del entonces presidente de suspender las ventas de grano a la URSS, medida que le costó miles de votos en 1980. Mondale, no obstante, insiste en su experiencia como vicepresidente de cara a unas eventuales negociaciones sobre reducción de armamento.

Walter Mondale, también llamado Fritz por sus íntimos, pasa por ser un político pragmático y demostró a lo largo de las elecciones primarias ser un líder capaz de controlar el partido, a pesar de la competencia de Hart. Mondale fuma puros y bebe un whisky flojo por día. Practica el esquí y el tenis, y entre sus libros favoritos destaca la biografía de Garibaldi escrita por George Trevelyan. La biografía que conoce al dedillo es la de Ronald Reagan: Mondale se ha leído y estudiado todos los libros publicados sobre el actual inquilino de la Casa Blanca, probablemente para mejor preparar los futuros debates televisados, de capital importancia en la campaña electoral estadounidense.

Nacido el 5 de enero de 1928, en Ceilon (Minnesota), Mondale, un liberal en la escena política norteamericana, está casado con Joan y tiene tres hijos: Ted, de 26 años; Eleonor, de 23, y William, de 21. Este último es especialista en lengua española y entusiasta promotor de la campaña de su padre entre la comunidad hispana norteamericana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 1984