González reconoce que no se están cumpliendo las previsiones sobre la creación de empleo

El ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, afirmó ayer en el Congreso de los Diputados que el Gobierno no sacrificará los intereses españoles en la negociación con el Mercado Común. Durante el mismo Pleno el presidente del Gobierno, Felipe González, en respuesta al jefe de la oposición conservadora, Manuel Fraga, reconoció que la previsión de creación de puestos de trabajo para 1984 no se está cumpliendo.

"No habrá sacrificio de intereses españoles para obtener un triunfo político ni nos moveremos por el aguijón de las fechas", manifestó Morán durante la interpelación urgente del Grupo Popular sobre las negociaciones de ingreso de España en el Mercado Común, defendida por Manuel Fraga. Morán reiteró ante el Pleno que el Gobierno no aceptará los documentos de negociación expuestos por la Comunidad sobre los temas agrícolas y de pesca.Manuel Fraga se mostró partidario del ingreso de España en el Mercado Común, pero "no a cualquier precio". Las tesis del grupo conservador -que coincidieron con las expuestas por la mañana ante una ponencia especial del Congreso por Marcelino Camacho, secretario general de CC OO- las centró Fraga en las dificultades que suponen para la industria las condiciones comunitarias y el sacrificio que se pretende sobre los frutos, productos hortícolas y pesca.

Fraga declaró que las negociaciones, en lo que se refiere al sistema de etapas, son un callejón sin salida y sólo se puede aceptar la adhesión si al final se produce un equilibrio global de suerte que España "no salga peor que entró". Para Fraga, no debería producirse un retirada súbita de los aranceles en el terreno industrial, y, en lo que concierne a la pesca, sólo puede ser aceptable la integración plena desde el primer momento aunque sea con cuotas pequeñas pero progresivas.

Fraga señaló que el proceso negociador no puede hacerse desde planteamientos ideológicos o pactos de familia, y propuso que en los meses de julio y agosto funcione la Cámara para que se pueda seguir de cerca el proceso de adhesión.

Fernando Morán indicó que sería ingenuo avanzar al Parlamento las tácticas negociadoras que se están adoptando. Expuso el ministro que era un falso espejismo pensar que la Comunidad iba a aceptar a España en el momento en que se produjera un cambio de régimen, porque el proceso comunitario es un constante ajuste de intereses. Para Morán, la integración en Europa significa recuperar la oportunidad histórica perdida por el régimen anterior, pero se trata de ingresar en una situación económica compleja en Europa y con una serie de problemas estructurales españoles.

"El Gobierno", aseguró, "se propone la adhesión a la Comunidad a través de un tratado que equilibre los intereses españoles". Según Morán, el 30% de los productos agrícolas va a sufrir con la entrada, el 40% saldrá beneficiado y el restante 30% mantendrá la posición actual.

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En el capítulo de las preguntas orales, el presidente del Gobierno, Felipe González, en respuesta a Fraga, reconoció que la previsión de creación de 182.500 puestos de trabajo para este año no se está cumpliendo. Sin embargo, contra esta incidencia desfavorable argumentó que en otros aspectos la mejoría económica ha sido notable.

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