El rey Hassan II de Marruecos libera de impuestos a los campesinos hasta el año 2000

Los agricultores y campesinos marroquíes quedarán exentos del pago de impuestos hasta el año 2000. Ésta es la principal decisión anunciada ayer por el rey Hassan II en el discurso que pronunció en Casablanca con motivo de las festividades conmemorativas del vigesimotercer aniversario de su ascenso al trono alauí.

Una vez más, las omisiones son más importantes que lo manifestado: los marroquíes se quedaron sin saber si las elecciones legislativas tendrán lugar a finales de este mes de marzo, como estaba previsto, o si serán pospuestas de nuevo otros seis meses, como solicitan algunos partidos políticos, que consideran que los sangrientos incidentes registrados el pasado enero en el país están todavía muy próximos y no propician la realización de campañas electorales.Según explicó el monarca, la decisión de excluir del pago de impuestos a los agricultores se debe a la sequía y a las dificultades que tiene planteadas el campo marroquí. Después de las sequías de 1980 y 1981, las cosechas alcanzaron su nivel normal en 1982, pero volvieron a descender en un 33%. en 1983. Aunque hace dos días llovió en Marruecos, el agua llega muy tarde y, en cualquier caso, parece insuficiente para restablecer el nivel de las 15 grandes presas marroquíes.

Las esperanzas de que el rey anunciara la fecha de las próximas elecciones legislativas, pospuestas ya dos veces, han quedado de nuevo defraudadas. El partido Istiqlal y los independientes solicitan que sean pospuestas otros seis meses en virtud del artículo 38 de la Constitución, que establece que la primera sesión parlamentaria del año debe tener lugar el segundo viernes del mes de octubre. Otros partidos, e incluso el influyente consejero real Reda Guedira, estiman que no hay motivos para esperar más, y que la primera sesión de la Cámara podría tener lugar en abril si las elecciones se llevaran a cabo a finales de marzo.

En cualquier caso, para que se cumplan los deseos de estos últimos y para que sean respetados los plazos constitucionales, la fecha de las elecciones debería ser anunciada en las próximas 48 horas, caso de que el rey Hassan II se incline porque tengan lugar a finales de marzo, si bien la celebración de juicios por los incidentes de enero hace poco aconsejable esta campaña electoral.

Hoy, el rey Hassan II, después de la fastuosa recepción que ofreció ayer en Casablanca, recibirá la renovación del testimonio de fidelidad -bei´a- de los dignatarios de su régimen, encabezados por el ministro del Interior, los gobernadores, los pachás, caídes y otras autoridades. La bei´a, o fidelidad, es una ceremonia tradicional -que se remonta a los tiempos del profeta Mahoma- de carácter religioso, pero con valor jurídico y contractual en el Derecho musulmán, mediante la cual los fieles renuevan periódicamente al emir al muminim (príncipe de los creyentes) su fidelidad y obediencia.

Ayer y hoy, domingo, se han celebrado ceremonias y fiestas con este motivo en todas las ciudades del reino de Marruecos, organizadas por las autoridades con un lujo particularmente ostentoso este año, debido a los últimos incidentes sangrientos del Norte. De esta forma, el Gobierno ha querido demostrar con mayor boato la fidelidad de los marroquíes al rey.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 03 de marzo de 1984.

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