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Se busca una solución para una ciudad artificial con problemas / 1

"Es necesario aclarar la historia de Tres Cantos", según el alcalde de Colmenar Viejo

El Ayuntamiento de Colmenar Viejo, conjuntamente con Tres Cantos, S A -promotora paraestatal de la ciudad o barriada artificial llamada Tres Cantos, en construcción en aquel término municipal-, estudia la búsqueda de soluciones para implantar los servicios necesarios a los 905 habitantes que pueblan ya este núcleo urbano, a unos 20 kilómetros al norte de Madrid, así como a las familias que progresivamente se incorporen, pues ya hay 2.300 viviendas terminadas. Los principales problemas que obstaculizan el desarrollo de Tres Cantos "giran en torno al dinero y a la gestión", señala el alcalde de Colmenar Viejo, municipio de cuyo ayuntamiento depende esta ciudad artificial en curso. Éste asegura que "es necesario aclarar cómo se ha realizado el proyecto en el pasado para entender el presente y poder resolver su futuro".

El alcalde de Colmenar Viejo, Armando Jusdado, abogado, socialista, dice: "Cuando nuestra corporación se encontró con lo que había en Tres Cantos comprendimos que era inevitable hacer algo por todos esos cooperativistas metidos en este invento. Pero es necesario aclarar el pasado de esta historia si de verdad se quiere encontrar soluciones para conseguir que Tres Cantos sea una realidad habitable".Vicente Mortes Alfonso fue el ministro durante cuya gestión se levantó la Torre de Valencia -sombrero de hormigón para la puerta de Alcalá-, y fue entonces también cuando Tres Cantos comenzó a sacar la cabeza a la luz, en un parto que lleva 12 años de contracciones y no ha hecho más que empezar. En 1971 fueron expropiadas 1.691 hectáreas, pertenecientes en su mayoría a pequeños propietarios. La expropiación estatal se hizo por procedimiento de urgencia y con un precio medio de 17 pesetas por metro cuadrado. "Se dieron más prisa en expropiar que en pagar, pues todavía no se ha pagado el importe de unas 50 hectáreas", según Armando Jusdado.

El alcalde recuerda que las obras no se iniciaron hasta el año 1974, por el Instituto Nacional de Urbanismo (Inur). "Poco después se creó Tres Cantos, S A, con carácter de empresa paraestatal promotora". Cinco años después se celebraron las primeras elecciones municipales democráticas, y en esa fecha, 1979, la nueva corporación municipal de Colmenar Viejo nos encontramos con que se había hecho una fuerte inversión en el polígono de Tres Cantos, con que había unos cooperativistas, con unos planes parciales aprobados y con un serio problema ecológico, por describir el cuadro a grandes rasgos".

Ciudad "idílica"

Por un decreto de 27 de junio de 1970, a los ayuntamientos se les restaba la capacidad de denegación de los planes parciales de ordenación urbana, y sólo podían emitir un informe desvaforable -si estaban en desacuerdo con aquél- para que pudiese ser tenido en cuenta por el Consejo de Ministros."Conseguimos", añade el alcalde Colmenar, "que el perímetro de Tres Cantos se redujera. Se salvó así toda la margen izquierda de la carretera Madrid-Colmenar, por el Oeste, y la agresión a los montes de El Pardo y Viñuelas, por el sur y el sureste. También se evitó la construcción de una autopista monstruosa proyectada para unir la nueva ciudad con Madrid, sin tener en cuenta el enorme destro zo que ocasionaría por movimiento de tierras, tala de pinares, fres nedas y alamedas".

Así las cosas, el Ayuntamiento de Colmenar Viejo volvió a dar licencias de construcción en la primavera de 1980, "con la condición de que nos hicieran un planing de las actuaciones". Este calendario, "que presentaba como ídilica la nueva ciudad", fue recibido por el ayuntamiento en diciembre de 1980. "Y, hasta el momento presente, apenas se han cumplido algunas cosas de aquel planing".

Armando Jusdado describe algunos de los detalles del proyecto de ciudad "níodélica", como fue concebida por los planificadores del urbanismo franquista: "Se pretendía hacer bloques de hasta 17 alturas, y al mismo tiempo se decía que sería una ciudad integral capaz de autorresolver todos los problemas de la vida urbana. Por que las basuras se iban a eliminar por un sistema de recogida neumática. Cada vecino echaría su basura por un tubo conectado a una red por toda la ciudad, al final de la cual, la basura se transformaba en energía y materiales aprovechables, de forma que esa maquinaria neumática lo mismo te hacía de la basura adoquines que calefacción".

"El caso", afirma Jusdado, "es que ahora tenemos que hacer nosotros la recogida de basuras". Por parte de Tres Cantos SA se señala que ese tipo de recogida 'Túe un estudio, no incluído en el planeamiento y rechazado por la enorme inversión que hubiera supuesto, pero dicha recogida es competencia municipal en cualquier caso".

El presente de esta nueva ciudad o barriada ofrece diversos problemas para Colmenar Viejo. Armando Jusdado afirma que en la actualidad "no hay correspondencia entre la percepción económica de este ayuntamiento y las competencias que se le exigen en Tres Cantos".

Según el alcalde de Colmenar, asumiremos las competencias que correspondan, como hemos asumido la presencia de la Policía Municipal, siempre que se haga en la forma debida".

Explica que la seguridad ciudadana fue encargada en Tres Cantos, en un principio, a una empresa privada "por 10 millones de pesetas al año". Posteriormente, el Ayuntamiento de Colmenar accedió a cubrir este servicio. Tres Cantos, S A, se comprometió a pagar tres millones de pesetas en 1983 y cinco millones en 1984, con lo cual se comprarían los coches y una emisora de radio para los tres policías municipales desplazados a Tres Cantos. Si se tiene en cuenta que cada policía municipal supone un costo anual de dos millones de pesetas, Tres Cantos, S A, ha ahorrado dinero, y el Ayuntamiento no ha recibido ningún regalo. Tres Cantos S A agrega "que este servicio es competencia municipal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 1983