Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

14.000 toneladas de contaminantes al año

Alcalá de Henares, en el corredor industrial Madrid-Guadalajara, acusa desde los años sesenta un incremento de asentamientos industriales y urbanos. Los estudios realizados señalan que entre los elementos de mayor incidencia sanitaria en el ecosistema alcalaíno se cuenta la carretera nacional II, Madrid-Barcelona, que divide la ciudad de Alcalá en dos. En esta zona se emiten 14.000 toneladas métricas de contaminantes al año.Asimismo, es causa de una hipertrofia del tráfico, también condicionado por una estructura urbanística que se conforma en un casco antiguo en el que existen 40 comercios por cada 100 viviendas, a la par que se denota la falta de servicios en los barrios periféricos.

Los vertidos urbanos e industriales contaminan el agua con un total de 12,6 hectómetros cúbicos anuales, que, en el estiaje, suponen un caudal igual al del río Henares. El porcentaje de paro laboral supera en Alcalá de Henares el 20%. La morbilidad en esta población es mucho mayor que en el resto, con afecciones producidas por tóxicos como el alcohol, tabaco, etcétera. El temor a la pérdida del empleo ha generado un ocultamiento de enfermedades y accidentes laborales, lo que dificulta la asistencia y el conocimiento de la realidad.

Globalmente considerada, la salud alcalaína presenta las características propias de una ciudad industrial (afecciones coronarias y cáncer, como principales causas de mortalidad) y, simultáneamente, enfermedades tercermundistas, como parasitosis y malnutrición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de noviembre de 1983