Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Frédérick Tristan, marginado de la literatura francesa, nuevo premio Goncourt

La 80ª edición del premio literario francés Goncourt fue ayer para Frédérick Tristan, de 52 años, considerado el rey de la fantasía, o de lo fantástico, un marginado respecto a los modos o modas de la literatura francesa contemporánea. La novela por la que obtuvo el galardón es Los extraviados. El Premio Goncourt es el más célebre galardón literario de este país, que, hasta la fecha, sólo le fue concedido a media docena de mujeres; Simone de Beauvoir (la compañera de Sartre) y Elsa Triolet (la mujer de Luis Aragon) entre ellas.

Ayer se cumplió el 50º cumpleaños de la atribución del Goncourt a André Malreaux por La condición humana. Y ayer, igualmente, en el mismo lugar, el restaurante Drouant, el jurado del otro gran premio literario, el Renaudot, distinguió la novela Avant guerre, de Jean Marie Rouart.Tristan es un francés del este, de Sedán, concretamente. Hasta ayer era desconocido del gran público a pesar de su intensa labor de escritor. Ya había sido coronado con el Gran Premio de la Novela Fantástica, de Avoriaz. Sus novelas anteriores demuestran hasta qué punto su conocimiento de China, Vietnam, Indonesia, de Asia en una palabra, así como ciertas mitologías del norte europeo, han determinado el bagaje de su obra.

Camino de soledad

Los extraviados encara el problema de la creación, de la escritura más concretamente, adobado con toda la capacidad de farsante del escritor que, hasta hoy, ha vivido como un solitario, abriéndose su camino por parajes por él conocidos, o descubiertos, o a los que le ha conducido esa soledad de la que él habla sin cesar. De repente, intencionadamente sin duda, Tristan apareció en medio de las 300 personas que mitificaban, como de costumbre, gracias a los medios audiovisuales, esta cosecha-83 del Goncourt. Por una vez, el premio ha sido para un escritor de una editorial también desconocida, Balland. El autor, petrificado por la celebridad que se le vino encima, en cosa de segundos, casi atolondrado, preguntó a quien pudo (al corresponsal de EL PAIS), «¿Por cuántos votos he ganado, por favor?". "No sé, pero creo que por siete a tres". Otra pregunta aún, "¿y en qué ronda he ganado?". "De eso sí estoy seguro, en la segunda". Así se hilvanó el diálogo posible de un Goncourt recién nacido.Pregunta. ¿Cuál es la receta para conseguir el Goncourt?

Respuesta. No hay receta y, de todas maneras, es un secreto.

P. ¿Qué siente, qué piensa en estos momentos un hombre que sale prácticamente del anonimato?

R. No lo sé aún. Déjeme algunas horas para que me dé cuenta realmente de lo que ocurre.

P. ¿Qué sentimiento le embarga?

R. El reconocimiento y el miedo. Esto es una etapa importante de mi vida. Así, el público sabrá lo que he hecho.

P. ¿Qué fue su vida hasta hoy?

R. Un camino de soledad. Llevo 30 años escribiendo en el silencio, y es lo que seguiré. haciendo.

P. ¿Qué es la literatura?

R. Para mí es el trabajo en la soledad.

P. ¿Cómo se siente un solitario que, de repente, se hace millonario con el producto de esa soledad?

R. No sé si voy a ser millonario. En todo caso, con el dinero quizá se comprenda mejor la felicidad. Pero creo que el éxito le aprovechará más al editor.

P. ¿Cuándo supo usted que había nacido para ser escritor?

R. A los 14 o 15 años, creo.

P. ¿Es importante la profesionalidad en la creación literaria?

R. En mi caso, por lo menos, es absolutamente necesaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de noviembre de 1983