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García Sabell define los conceptos de cultura, persona y autonomía en Galicia

El presidente de la Real Academia Gallega y delegado del Gobierno en Galicia, Domingo García Sabell, habló ayer en Madrid sobre Cultura, persona y autonomía en Galicia, dentro del ciclo La Democracía Vertebrada, que organiza el Club Siglo XXI. La presentación corrió a cargo del Presidente de la Real Academia de la Lengua, Pedro Laín Entralgo. García Sabell inició su conferencia con una opinión contundente: "La democracia tiene que ser en España lo que nunca ha sido: un modo de vida persistente".En su análisis sobre qué es un ente autonómico, el presidente de la academia gallega dijo que para él lo importante, lo decisivo, "es la consistencia, el ser de cada comunidad autónoma. Su entraña antropológica. Las raíces humanas que le otorgan perfil y bulto propios". Por eso, en su opinión, "la cultura de una comunidad puede y debe ser descrita antes que definida". Lo que no implicaba en mostrar la lista de aquello que compone el tesoro de realizaciones espirituales del pueblo. De ahí que no quisiera hablar "de las Cantigas del rey Sabio, ni del pórtico de la Gloria, ni de Rosalía de Castro, sino de un programa de vida".

Más adelante se refirió al contorno de la cultura gallega, que está basada en la posesión de dos realidades evidentes: el apego a la lengua materna, "que posee una primera finalidad, un inicial objetivo: la comunicación", y la unión con la naturaleza, "entendida no como suma, sino como entidad hipersurriativa". Llegado a este punto, García Sabell entró a fondo en el problema del bilingüismo y su significación en Galicia. "Un error vulgar consiste en suponer, así, sin más, que el bilingüismo es un fenómeno sencillo que consistiría, en último término, en hablar un mismo individuo o una misma colectividad dos lenguas". De ahí que el presidente de la Real Academia Gallega afirmaba que "tenemos, hoy más que nunca, urgente necesidad de un exacto enfoque antropológico del bilingüismo".

¿Y el castellano? Al hablar del castellano, Domingo García Sabell aclaró que esta relación se refería a los inicialmente gallegohablantes y dijo que es lo que en general "va aprendiéndose poco a poco en la relación interpersonal, primero, y después, en la lectura y el aprendizaje", por lo que "el bilíngüismo gallego es un bilingüismo sucesivo". Y a modo de ejemplo explicó que "en la escuela rural el niño aprende una mezcla rara que no es castellano ni gallego: el castrapo.

Por ello García Sabell juzgó necesario hacer la distinción entre dos clases de bilingüismo: el natural o verdadero y el artificial o instrumental. El primer caso sería "el de la persona que posee dos idiomas, porque, al tiempo, se encuentra inmerso en dos culturas y cada idioma le sirve para la interiorización y la exteriorización de la cultura respectiva, y en el que se puede incluir, con todas las matizaciones necesarias, el hombre de Galicia". El segundo caso vendría dado "por el sujeto que poseyendo dos idiomas a la perfección, perte nece únicamente a un determina do y muy preciso cuerpo cultural".

Más tarde se refirió a España, no sin antes hacer la distinción entre "España y Estado español". Mientras que España "no es una realidad uniforme, es una diversidad que representa un rico potencial de capacidad creadora dentro del patrimonio común", el Estado español "es la organización jurídico-política que regula la convivencia de los españoles, pero en la actualidad es fruto de la adopción de los liberales españoles del modelo del Estado francés, "con su jacobino y rígido centralismo, que lo impusieron a la realidad española". De ahí que García Sabell, pida que, entre todos, tengamos que "españolizar nuestro Estado". Y para lograrlo "es para lo que surgió el Estado de las autonomías".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de noviembre de 1983