Felipe González apoyó tesis mantenidas por la JUJEM sobre la reforma militar

El presidente del Gobierno, Felipe González, defendió, en las discusiones sobre la proyectada reforma de la ley orgánica de la Defensa, la tesis de que el ministro de Defensa no fuera considerado "mando" de las Fuerzas Armadas, sino "autoridad" de las mismas, como responsable más directo de la política militar y supervisor de la eficacia operativa de los Ejércitos. Otros miembros del Gobierno, entre ellos el vicepresidente, Alfonso Guerra, se inclinaban por el término de "mando" para aplicarlo al titular de Defensa. La tesis defendida por Felipe González era la mantenida por la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM).

En cualquier caso, el ministro de Defensa, de acuerdo con la reforma propuesta por el Gobierno, "dirige la política militar, la supervisión de la eficacia operativa y el estado de adiestramiento de los Ejércitos, y ejerce las facultades reglamentarias y disciplinarias que las leyes le asignan". También corresponderá al ministro "Ia formulación de los planes estratégicos, cuya aprobación corresponderá al Gobierno, y todas las materias relacionadas con personal, recursos, armas y material, economía, financiación e investigación relacionadas con las Fuerzas Armadas". Por tanto, y de hecho, el ministro mandará sobre las Fuerzas Armadas.La opinión defendida por los miembros de la JUJEM, y apoyada posteriormente por Felipe González, consistía en que el concepto de mando, como tal, corresponde a los militares profesionales, si bien la autoridad sobre las Fuerzas Armadas puede corresponder al poder legítimamente establecido; en este caso, al Gobierno.

Los diversos aspectos de la reforma fueron consultados en numerosas ocasiones por el ministro de Defensa, Narcís Serra, a los actuales miembros de la JUJEM, sobre todo en una reunión de seis o siete horas que mantuvieron hace ahora un mes aproximadamente en la sede de la JUJEM. Según informaciones de altos mandos militares, la reforma "ha sido bien acogida por la JUJEM", aunque sus miembros están expectantes respecto a la forma en que se materializará.

La reforma también refuerza el papel del presidente del Gobierno respecto a las Fuerzas Armadas. El presidente, de acuerdo con la ley actual, "dirige y coordina la acción del Gobierno en materia de defensa", mientras en el proyecto se indica que el presidente "asume la plena dirección de la política de defensa y, en consecuencia, ejerce su autoridad para ordenar, dirigir y coordinar la actuación de las Fuerzas Armadas". Como hasta ahora, el presidente ejercerá "Ia dirección de la guerra" en caso de conflicto bélico.

Jefe de mandos conjuntos

Respecto a las competencias que tendrá el futuro jefe del Estado Mayor de la Defensa, figura que sustituirá a la de presidente de la JUJEM, la reforma propuesta señala que será el principal colaborador del ministro, "de quien depende, orgánica y funcionalmente, en el planeamiento y ejecución de los aspectos operativos de la política militar". Presidirá la reuniones de la Junta de Jefes de Estado Mayor y elevará al ministro las conclusiones a las que llegue tras dichas reuniones.Además, el jefe del Estado Mayor de la Defensa será el responsable directo de los mandos combinados o conjuntos, como el de Canarias, competencia que ahora corresponde a la JUJEM. Ésta será convertida tras la reforma en órgano asesor del presidente del Gobierno y del ministro de Defensa, en lugar de "órgano colegiado superior de la cadena de mando militar", como dice la ley actual.

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Sobre la firma

Carlos Yárnoz

Es Defensor del Lector, llegó a EL PAÍS en 1983 y ha sido jefe de Política, subdirector o corresponsal en Bruselas y París. El periodismo y Europa son sus prioridades. Como es periodista, siempre ha defendido a los lectores. Ahora, oficialmente.

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