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Pamplona pone en marcha un ambicioso plan para el aprovechamiento de basuras

El próximo día 2 de noviembre dará comienzo en Pamplona el más ambicioso y avanzado plan de recogida selectiva y de aprovechamiento de basuras urbanas de toda España, que en una primera fase afectará a unas 40.000 personas de esta ciudad. Este plan, de cuyo contenido se está informando ampliamente a los vecinos de los barrios en que tendrá lugar este singular ensayo, se pone en práctica tras el éxito obtenido por este sistema de recogida y reciclaje de residuos sólidos en diversas poblaciones navarras. Según se afirma en un estudio elaborado por la Dirección de Obras Públicas de la Diputación Foral, la aplicación en Navarra de este proyecto podría suponer un ahorro energético anual equivalente a unas 2.000 toneladas de petróleo.

A partir de unas jornadas sobre basuras que, organizadas por la Diputación Foral de Navarra, tuvieron lugar en 1980 en Pamplona, se decidió por parte de esta institución llevar a cabo cuatro experiencias, en otras tantas poblaciones de esta comunidad, de recogida selectiva de residuos sólidos urbanos para la posterior reutilización y reciclaje de los componentes recogidos por separado y que en aquella ocasión fueron solamente, papel y vidrio. La experiencia permitió demostrar que la recogida selectiva de basuras, cuya meta es conseguir progresivamente que estos residuos no vayan a soluciones finales consideradas duras, como la incineración y los vertederos, es un método totalmente válido ante el cual los ciudadanos respondieron mayoritariamente y de una forma muy positiva.Ante el éxito obtenido en estas experiencias, financiadas íntegramente por la Diputación Foral, el Ayuntamiento de Pamplona -sin duda, motivado por la urgente necesidad de encontrar una solución al vertedero de Arguinariz, por un lado, y por la contaminación del río Arga, por otro- decidió poner en práctica este ambicioso plan, que incluye no sólo esta recogida selectiva y el reciclaje de las basuras, sino también el control de los vertidos salvajes.

En el informe del trabajo a realizar en los próximos dos años por él equipo Lorea -grupo del que forman parte, entre otros, el socióIogo Alfonso del Val y el ingeniero industrial José Ignacio Arbizu responsables de las áreas sociológica y técnica del proyecto, respectívamente- se recoge la filosofía del reciclaje como alternativa a la incineración o vertido controlado, máxime cuando España es muy deficitaria de los productos que componen normalmente la basura. Así, se puntualiza en este informe que en España se importan anualmente desperdicios de papel para la fabricación de nuevo papel por valor de 2.700 millones de pesetas, así como desperdicios de goma y trapos que suponen al año 275 y 3.029 millones de pesetas, respectivamente. Igualmente se importa chatarra de hierro -3.894.500 toneladas-, que supone 38.000 millones de pesetas al año.

Campaña expficativa

Con este ambicioso plan, sus autores pretenden, por tanto, recoger selectivamente y de forma gradual, previa explicación a los vecinos de sus ventajas, los componentes de las basuras domésticas para su posterior reutilizació.n y reciclaje. "Se trata, pues, de iniciar una andadura socialmente útil, ecológicamente acertada, y económica y políticamente progresista".En la primera fase, que comienza ahora, se solicita la colaboración para la separación del vidrio, papel-cartón y trapos-ropa a los vecinos de los barrios de Ermita-gana, San Juan y Abejeras, de la capital navarra. En la segunda parte de este proyecto, que tendrá lugar a partir del próximo año, se solicitará igualmente la separación de la materia orgánica e inorgánica, aunque en este caso será una pequeña parte de la, población actual afectada. Con la materia organica se realizarán diferentes tipos de compost, dentro de un programa piloto de investigación en el que se incluye el más moderno y ecológico sistema de compostaje: el vermicompost, hecho por lombrices sin intervención de medios mecánicos pesados.

En esta campaña explicativa que ya ha comenzado se ha solicitado de las personas afectadas, unas 40.000, que saquen a la calle por separado, una vez al mes, el papel-cartón y los trapos-ropa, atados y en paquetes aparte, depositándolos al lado de la basura. El vidrio, por su parte, será depositado, según el color, en los contenedores dispuestos al efecto. La densidad con que se instalan éstos en general, de un contenedor por cada 1.700 a 3.000 habitantes. Posteriormente se recogerán todos estos residuos sólidos, trasladándolos en camiones al lugar previamente elegido para almacenar tanto el vidrio como el papel y los trapos.

Como actuaciones que completan este ambicioso plan se encuentra la ordenación y el control de los vertidos salvajes de basuras. El equipo Lorea, que ha censado más de 100 vertederos salvajes en Pamplona y su comarca, está elaborando una estrategia, conjuntamente con los afectados, para erradicar esta antiecológica práctica de vertido. Y como consecuencia de los resultados que se obtengan en el primer año se elaborarán las líneas que deban presidir la reestructuración futura del servicio de basuras de Pamplona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de octubre de 1983

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