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Nuria Espert presenta en Madrid 'La tempestad' en castellano

En el Teatro Español, de Madrid los responsables de la obra La tempestad, de William Shakespeare, ofrecieron una conferencia de prensa que sirvió como presentación del acontecimiento que el próximo miércoles, día 5, tendrá lugar en dicho coliseo, con el estreno de la versión castellana de la obra, a cargo de la Compañía Núria Espert, con dirección de Jorge Lavelli y traducción al castellano de Terenci Moix. En este diálogo con la prensa participaron la propia Espert, Moix, Lavelli, el músico Carlos Miranda, y el director del Teatro Español, José Luis Gómez."La Compañía Núria Espert es un hecho insólito en el teatro de nuestro país", destacó Jose Luis Gómez, para empezar, "porque cuando todos nos estamos preguntando qué obra debemos hacer, cuál puede ser el hit, qué es lo que nos puede conectar con el público, va ella y decide montar una obra tan difícil como La tempestad. Y es que Núria, a trancas y barrancas, afrontando los riesgos que supone el tener una compañía privada, ha ido siempre en busca de la excelsitud. Y esto es algo que debe despertar nuestra admiración.

Para Núria Espert, "esta Tempestad, que nació en Barcelona a finales de mayo del 83, producida por nuestra compañía y por el Centre Dramátic de la Generalitat de Catalunya, llega a este Teatro Español, en castellano, con el mismo elenco con que lo presenté en Barcelona y Belgrado. Esta idea surgió cuando Lavelli, con quien ya hice Doña Rosita la soltera, me propuso hacer al mismo tiempo los papeles de Próspero y de Ariol: lo cual era un salto sobre el vacío, un reto tan monstruoso, que por fuerza tenía que tentarme".

Terenci Moix dice, por su parte, que en la traducción ha intentado ser tan fiel a ese Shakespeare, que le fascina, como a los actores que en un momento dado pueden potenciar el texto.

Para Jorge Lavelli, hacer La tempestad en el Teatro Español es encontrar, por fin, las condiciones escénicas ideales para un montaje "que necesita, más que muchos otros, de las dimensiones del llamado teatro a la italiana, que no se da en la mayor parte de los coliseos españoles. Esto nos está permitiendo una puesta en escena conforme a nuestros deseos". También dijo Lavelli que esa Tempestad ha sido con concebida por él, escenográficamente hablando, como una caja mágica, sin romanticismos, ni naturalismos. La isla no aparece; son los comportamientos lo que aflora. Y, en el mismo sentido, está la interpretación de los personajes de Próspero y Ariel, entendendidos como uno sólo, como el yo y el otro, de cuyo diálogo nace la confrontación.

Por último, Carlos Miranda ha dado voces a los espíritus, ha hecho que tres sopranos, cuatro flautas y una cinta pregrabada sean las ninfas, las hadas, todo lo que puebla ese mundo que constituye el legado póstumo shakespeariano. Carlos Miranda, anteriormente, habia puesto música a El sueño de una noche de verano, de Lindsay Kemp.

"Con Lavelli", dice Carlos Miranda, "he visto que mi ilusión de no ser un ilustrador, sino un creador más dentro de una obra, se puede convertir en realidad".

Más información en página 8 de ARTES.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de octubre de 1983