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La Soberana Orden de Malta: un estado sin fronteras

Agrupa a 7.000 caballeros, repartidos en 35 países, y tiene acreditados embajadores ante 41 Estados

Podría ser el Estado más pequeño del mundo ya que no tiene fronteras territoriales, si acaso el cuidado jardín con palmeras, parterres escalonados y bancos de madera que rodea el bello palacio del numero 68 de Vía Condotti, en la colina romana del Aventino. El Gran Maestre o soberano es, desde 1962, Fra Angelo di Mojana di Cologna, Su Alteza Eminentísima, quien dirige desde allí las numerosas actividades de los últimos cruzados. La figura bondadosa e internacionalmente conocida de Fra Angelo tiene, en consonancia con su rango equiparable al cardenalicio, un gran carisma entre sus siete mil caballeros y casi trescientas damas. Herederos de aquellos cruzados que daban hospedaje y defendían con la armas a los peregrinos que a principios del milenio viajaban a Tierra Santa, los actuales caballeros de la Orden militar y hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta ostentan títulos extraños y misteriosos en sus respectivas categorías, a mitad de camino entre la logia masónica y la congregación religiosa.Los Caballeros de Justicia, profesos de votos religiosós, los de Obediencia y los de Honor o de Gracia han sustituido la armadura y sus sangrientas batallas ante el infiel por la chaqueta y la corbata y su presencia internacional en los países tercermundistas, donde mantienen leproserías, organizan la asistencia sanitaria y coordinan el envío de medicamentos o ayudas para los damnificados con motivos de catástrofes naturales o conflictos bélicos.

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TRIVES, Madrid

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La Orden, en España

La rama alemana de la Orden, heredera de la inmensa fortuna patrimonial de los desaparecidos caballeros teutones, es sin duda la más poderosa y organizada. Cerca de cuarenta mil personas colaboran con la orden en la prestación de primeros auxilios en las carreteras de la República Federal Alemana, hospitales y organización de envíos a los países menos desarrollados. Aviones y helicópteros fletados por la organización de la cruz de ocho puntas han estado presentes en Biafra, Bangladesh, Paraguay, Alto Volta o Líbano.

La infiltración de la P-2

Aunque actualmente se pueden contar con los dedos de una mano los caballeros que aún guardan los tres votos milenarios de obediencia, castidad y pobreza, la orden exige una integridad moral a sus miembros que han de dar ejemplo y "tender a la perfección cristiana". Quizás por eso, el venerable Fra Angelo di Mojana no podía dar crédito a las acusaciones que recientemente se hicieron contra su embajador plenipotenciario en Uruguay, Umberto Ortoli, rico banquero italiano y uno de los principales encartados en el escándalo de la logia P-2. En enero de este año el contraespionaje italiano, en colaboracion con la policía uruguaya, logró en una rocambolesca operación rescatar del lujoso chalé que Ortoli poseía en Montevideo un impresionante fichero con miles de nombres de personalidades de todos los campos de la vida italiana y que previamente había desaparecido de las oficinas del Ministerio del Interior en Roma.

La embajada fue sellada y el nombre de la Orden quedó eventualmente en entredicho al descubrirse que el embajador Ortoli había utilizado la valija diplomática para sus turbios negocios. Un almirante italiano y cuatro generales, también caballeros de la Or den, fueron forzados a dimitir de sus cargos públicos al estar rela cionados con las actividades de la P-2.

El escritor y ex-diplomático francés Roger Peyrefitte, cultivador de las novelas de escándalo, ya aportó una nueva mancha al sobrio e inmaculado historial de la orden cuando, a traves de su obra Chevalier de Malta, esribió con ingenioso sensacionalismo las andanzas y violación de los votos de castidad y pobreza de algunos caballeros profesos de avanzada edad.

La Orden de los antiguos y fieros caballeros Hospitalarios, que llenó páginas gloriosas en la historia de la defensa de la isla de Rodas ante los fanáticos embates de la soldadesca del sultán Solimán II en el año 1522, cuenta entre sus filas, en 1983, con la élite de la nobleza europea y han estado y están relacionados con ella iniportantes personajes de la vida política y financiera. Son nombrescomo el de Valery Giscard D'Estaing; el que fuera también presidente socialista Auriol, el ex primer ministro Chaban Delmás; tres ex presidentes del gobierno italiano, Andreotti, Fanfani y Forlani; un ex presidente de la República, Giovanni Leone; el anterior jefe del estado español, Francisco Franco, que ostentó el título de Baylio Gran cruz de Honor y devoción y, entre otros muchos, el rey don Juan Carlos, baylio desde su etapa como Príncipe de Asturias.

Ingresar como Caballero en cualquiera de sus tres modalidades es algo francamente poco asequible para el mortal de a pie. En el caso más sencillo de que se pretenda aspirar a la penúltima categoría de la Tercera y última clase, los llamados caballeros y Damas de Gracia Magistral, se han de aportar "méritos sobresalientes de servicio a la Iglesia, a la Orden y al prójimo". El resto de las categorías se exige certificado de hidalguía. Si se dan las condiciones requeridas, el aspirante debe tramitar un papeleo en el que se incluye la partida de bautismo, de mayoría de edad y de situación familiar, los títulos especiales de los servicios prestados y un testimonio del responsable de la demarcación de la orden sobre la vida y costumbres del candidato.

Falsos caballeros

La dificultad que todo este proceso entraña y la imposibilidad de demostrar una cuna noble son las causas principales de ese importante y curioso número de falsos caballeros que han deambulado y deambulan por todo el planeta. En Estados Unidos la proliferación de knights of Malta (caballeros de Malta), originó en la década de los setenta una curiosa epidemia entre personajes de origen europeo y pícaros con sueños de grandeza. A Terence Todman, anterior embajador norteamericano en España, se le llegó a ofrecer la representacion múltiple de una de estas órdenes de plástico. Todman, viejo amigo y conocedor de los auténticos caballeros de Malta, declinó entre risas la invitación.

El caráacter primitivamente asistencial de esta envidiada Orden es, hoy en día, su principal motivo de existencia. Entre los altos cargos del Consejo Soberano todavía figura, el cargo de Hospitalario. Su misión es la de coordinar las actividades de ayuda internacional que la Orden lleva a cabo en todo el mundo.

Según un informe del ministerio español de Asuntos Exteriores, un total de catorce trenes sanitarios y sesenta y cinco aviones de alas con la cruz blanca están siempre dispuestos a llevar socorro a las zonas mas necesitadas en la llamada nueva Cruzada de Solidaridad, como ocurrió drante la segunda guerra mundial, el levantamiento popular húngaro o la guerra del Yom Kipur.

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