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Gómez de Liaño publica el resultado de 10 años de trabajo sobre la imaginación y la memoria

El idioma de la imaginación es el título de la última obra publicada por Ignacio Gómez de Liaño, editada por Taurus. Se trata de un ensayo sobre la memoria, la imaginación y el tiempo en el que se parte del principio del pensamiento griego hasta llegar a la obra del filósofo renacentista Giordano Bruno. El autor ha dedicado a este trabajo diez años de investigación.Gómez de Liaño, madrileño de 39 años, ensayista, poeta y novelista, explica que este trabajo es la coronación de las investigaciones iniciadas y publicadas en 1972 sobre la obra de Bruno. "Había asuntos no suficientemente estudiados que ahora he podido desarrollar ampliamente y con los que, de momento, doy por concluida la investigación".

"El tema central de mi obra es el estudio del método de memoria de Giordano Bruno y su método de recopilación de imágenes. Es un sistema por el que no sólo se afianza la memoria, sino que es una técnica del alma para reformar el psiquismo y producir un tipo de personalidad más armónica e integrada. Hay puntos de contacto entre el psicoanálisis yungiano y las terapias de conducta".

Entre las conclusiones de la investigación está el hecho de que la reforma en el método se opera mediante el uso de imágenes mentales. "El análisis de la obra me lleva a estudiar los valores que se atribuyen a los conceptos de memoria, imaginación, tiempo, verdad, alma, lugar, etcétera. Parto del alba del pensamiento griego, pasando por pensadores y filósofos como Platón y Plotino, hasta llegar a Bruno, y termino con la anti-filosofia de Kierkegaard".

"A la hora de contar mis conslusiones me he dejado influir por la música. Los temas se desarrollan como los de una composición musical donde los sonidos se sustituyen por conceptos y la duración no es una hora, sino 2.000 milenios. Lo he hecho porque creo que igual que la música puede influir en el comportamiento individual, esa otra música conceptual tiene la facultad de hacer vivir a la gente de determinada manera. La metodología sólo consiste en enfrentarse a la realidad a través de los conceptos que se han ido creando a través de esa realidad", dice Liaño.

Pese a su interés por las cuestiones filosóficas, Liaño no abandona sus restantes pasiones literarias. "La poesía es para mí un mundo aparte y pueden pasar seis meses sin que sienta la necesidad de escribir. Pero, cuando surge, lo hace con tal fuerza que ninguna otra cosa se puede anteponer".

Liaño prepara una nueva novela en cuyos personajes trabaja desde hace varios años. "Prefiero dar a cada género el tratamiento específico que requiere. Al contrario de lo que ocurre con muchos escritores actuales, yo soy contrario a dar una visión revuelta de los géneros literarios. No me gustan nada las papillas de indiferenciación literaria".

Esta última tendencia de la papilla literaria es atribuida por Gómez de Liaño a que el novelista actual se siente desplazado. "El escritor del siglo XX cuenta con la ventaja de heredar una tradición literaria riquísima que tiene que asimilar junto a todos los movimientos vanguardistas. Pero a muchos novelistas esa herencia les pesa excesivamente, sobre todo si se tiene en cuenta que contamos también con el recurso que supone la negación de esa tradición. Es una ventaja y una trampa de la que muchos no saben salir".

Eclecticismo conceptual

Al hablar del momento artístico actual, Gómez de Llaño explica que el hecho de que las exposiciones de vanguardia se! exhiban en los museos junto a obras catalogadas como tradicionales ha provocado un cambio ineiritable en la manera de ver el arte. "La vanguardia y la tradición están ya equiparadas y hay que buscar otra cosa: el eclecticismo conceptual. A diferencia del concepto de eclecticismo del XIX, el desafío del momento está en el recurso conceptual. Creo que esto es lo que se entiende por posmodernismo"."Está claro que no vivimos un momento moderno. Lo renovador es lo posmoderno. Todo ello teniendo en cuenta que vivimos en un sistema capaz de absorber a toda velocidad cualquier iniciativa, aunque ésta sea contraria al propio sistema. Mantener el equilibrio artístico en esta situación es muy dificil, y de ahí se deriva la confusión actual".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de septiembre de 1983