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La realidad de Chad y Mitterrand

( ... ) El análisis más corriente en los círculos del poder consiste en decir que Habré dramatiza la situación para obtener una ayuda en armamentos que sería mucho más utilizado en el Oeste, contra Nigeria, que contra el Norte. Por otra parte, no se le quiere a Habré en París por su carácter independiente, orgulloso, intransigente. ( ... )Además, François Mitterrand es muy sensible a los análisis de los islamistas del Quai d'Orsay, que le recomiendan no aislar a Gadafi y discutir con él. Más discretamente, su hermano, Robert Mitterrand, administrador del Centro Francés de Comercio Exterior, que acaba de regresar de Libia, en donde se encontró con Gadafi, le confirma todas esas informaciones. ( ... ) Todo marcha a la perfección, como en la hermosa época de Pompidou, cuando El Elíseo se esforzaba de rentabilizar la política árabe de De Gaulle. Nadie imagina que los libios intenten darle a Mitterrand el golpe que le dieron en 1980 a Giscard: concederle opíparos permisos de búsqueda petrolífera a cambio de su silencio. El presidente francés, como se sabe, no es hombre que caiga en un cepo mercantil. ( ... )

, 7 de septiembre

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