Ha muerto Norma Shearer, 'gran dama' del cine norteamericano
La actriz canadiense Norma Shearer falleció el domingo en un de Los Ángeles a los 81 años de edad, y a los 41 de haberse retirado de la actividad cinematográfica. Había nacido en Westmount, en la provincia de Quebec, de familia anglófona, y su carrera como estrella del cine se vio extraordinariamente favorecida por el hecho de que en 1927, cuando sólo contaba 23 años, contrajera matrimonio, con el gran productor de la Metro Irving Thalberg, aquél al que satirizó el novelista Scott Fitzgerald en El último magnate.El tipo de actriz que patentó la Shearer no ha resistido bien el paso del tiempo. Era pelirroja, coqueta sin pasarse, elegante hasta el desbordamiento, y con una cierta tendencia a incorporarse a los papeles de gran dama, en cuanto los años empezaron a dibujar discretas canalizaciones en su figura. Obtuvo un oscar en 1930 por una película definitivamente enterrada, The divorcee, y, entre otros títulos conocidos, interpretó Las vírgenes de Wimpole Street, superdrama de 1934.
Luego intervino en productos de calidad como Romeo y Julieta, cuando ya tenía 32 años y el papel de la protagonista le caía como una personal a un jugador de baloncesto, y María Antonieta, siempre en la misma línea suntuosa.
Una de sus últimas películas fue la inglesa The women, de 1939, en la que interpretaba cuatro papeles a lo largo de las épocas, junto a los eficaces John Justin y Roland Culver; este filme era una pequeña maravilla de la comedia nostálgica, muy apropiada para poco antes de una gran guerra. Norma Shearer se retiró del cine en 1942 sin que jamás se hablara de que echara de menos su apropiado, pero relativamente efímero, paso por la pantalla.


























































