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LA RIOJA

La Unión de Agricultores protesta por la instalación de un vertedero de productos químicos

La Unión de Agricultores y Ganaderos de la Rioja ha denunciado en un comunicado remitido a la Delegación del Gobierno y a la Consejería de Sanidad de la comunidad autónoma la instalación de un vertedero de productos químicos en el municipio de Galbárruli, al noroeste de la Rioja. Según añadía este sindicato agrario, ya se ha procedido a realizar obras de desmonte de tierras, desconociendo si se han iniciado los primeros enterramientos, todo ello sin haber solicitado autorización a la Delegación de Sanidad.La pasada semana se desplazó hasta Galbárruli un inspector de Sanidad, quien en compañía del alcalde y farmacéutico levantó acta de que no existen por ahora vertidos de ningún tipo en la fosa abierta, de siete por nueve metros y dos de profundidad.

Sin embargo, la Unión de Agricultores ha manifestado que son dos las fosas que se han abierto, y mientras que una de ellas está actualmente vacía, la otra está ya medio tapada con un volumen de tierra extraída superior al de la fosa, por lo que sospechan que pueden haberse depositado en ella algunos bidones de residuos químicos procedentes de la empresa Baiquisa, situada en la localidad alavesa de Comunión y dedicada a la fabricación de productos químicos.

Ante estos nuevos datos, el inspector enviado por la Delegación Territorial de Sanidad, José Ernesto Perucha, ha declarado que no puede confirmar ni desmentir que haya más de una zanja abierta, pero que él fue conducido sólo hasta una de ellas. Ha añadido también que el ayuntamiento no puede llegar unilateralmente a un acuerdo con la empresa química sin consultar previamente con la Dirección Territorial de Sanidad.

Conversaciones

Tanto en fuentes del Ayuntamiento de Galbárruli como de la empresa se ha confirmado la existencia de conversaciones, aunque todavía no hayan llegado a un acuerdo. Según el Ayuntamiento, miembros de esta empresa se pusieron en contacto con ellos para solicitar terreno con el fin de enterrar bidones que contienen desperdicios químicos inocuos y no contaminantes. El precio que se trató para esta cesión de terrenos era de 200.000 pesetas. El director de la empresa química ha declarado que todavía no ha salido ningún bidón de la fábrica. Sin embargo, no ha querido desvelar la composición de estos residuos químicos y su destino anterior.El sucesó ha provocado indignación en los habitantes de la zona, principalmente entre los vecinos de Sajazarra, localidad que recibe las aguas subterráneas procedentes de Galbárruli.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de mayo de 1983