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"España no permitirá que nadie le arrebate su protagonismo en América", dice Guerra

"España no puede permitir que nadie le arrebate su protagonismo en lberoamérica", dijo ayer Alfonso Guerra a una pregunta de este diario a propósito de la aproximación de Francia a América Latina. El vicepresidente del Gobierno español subrayó sin embargo que "no puede despreciarse el papel jugado por Francia y otros países en el área, donde todos los esfuerzos han de ser bienvenidos".Alfonso Guerra mostró la esperanza del Gobierno español en que las tareas del denominado Grupo de Contadora culminen con éxito y destacó que España mediará en el conflicto de América Central, "siempre que tal mediación nos sea solicitada" y con el propósito de aportar una contribución española a la "pacificación del área".

El vicepresidente del Gobierno español, que acababa de inaugurar en la sede del ICI el Encuentro en la democracia, realzó la "preocupación especial de su Gabinete por todo lo que acontece en Centroamérica" y se mostró esperanzado ante el futuro.

Por su parte Fernando Morán, ministro español de Exteriores, a preguntas de este diario sobre la significación del encuentro iberoamericano de Madrid, puso de relieve que la política exterior de un país tiene una dimensión política "de cancillería" y otra dimensión "potenciadora del acerbo de relaciones que se mantienen con un país o conjunto de países", situando el certamen dentro de esta segunda perspectiva.

Fernando Morán señaló que los principales obstáculos para la integración hispano-iberoamericana son la dispersión y la falta de medios.

A una pregunta sobre si Estados Unidos y Francia dificultan o no la aproximación española a Iberoamérica el ministro español dijo que tradicionalmente existen en América Latina un designio norteamericano y también otro francés, y consideró que el primero afecta más la aproximación.

Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura 1982, anunció ayer en Madrid que propondrá la búsqueda en Madrid "de una solución de paz al conflicto de Centroamérica" y que, a su juicio, podría adquirir la forma de una mediación española entre Estados Unidos y América Latina. "Considero que España puede ser un buen intérprete del inglés al español en este caso", dijo el escritor

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de abril de 1983