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'Cristal oscuro' recibe los primeros premios del Festival de Cine Imaginario de Madrid

Tanto el premio del público como el del jurado internacional del IV Festival de Cine Imaginario y de Ciencia-Ficción de Madrid, han recaído en la película norteamericana Cristal oscuro, de Jim Henson, el creador de Los teleñecos, y Frank Oz. Era previsible que así fuera, ya que Cristal oscuro supera en su capacidad espectacular a las restantes muestras de la competición, aunque en sí misma pueda tener aspectos de cierta debilidad, centrados sobre todo en su parte argumental. Coinciden estos premios con su estreno comercial en España y la fuerte campaña publicitaria de que goza la película.

Otros premios han coincidido en destacar la película del alemán Dominik Graf La segunda visión, que desarrolla en época actual el clima terrorífico de una historia que ancla sus raíces en el pasado; también Los viernes de la eternidad, de Héctor Olivera, muestra de un cine argentino que recurre a la humorada fantástica como forma de mantenimiento, ha sido destacada con un premio especial del jurado; otros galardones han destacado la fotografía de Tristán e Isolda (El fuego y la espada), la "ópera prima" Danni, alemana, como la anterior, del joven Martin Gies, los actores de La segunda visión y El demonio en la isla, el maquillaje de Amitvylle II, los elementos ambientales de La segunda visión... Demasiados premios para un festival que no superó la veintena de títulos en concurso.El llamado jurado de la crítica, compuesto por cien miembros, ha decidido, por su parte, dividir su premio entre Puntos sensibles, el filme de Piotr Andrejew, que tuvo problemas con la censura polaca, y decepcionó en la Semana de la Crítica del último Festival de Cannes, y El ritmo del crimen, yugoslava, que, en blanco y negro, y con escasos ingredientes imaginativos, pretenden desarrollar su pequeña propuesta.

Premio del público

Britannia Hospital, del inglés Lindsay Anderson, que inauguró el festival, ha recibido una mención en el premio del público y, al parecer, ha sido también motivo de dudas entre los miembros de otros jurados. Son, a nuestro juicio, dudas y premio discutibles, ya que el exagerado tono farsesco de toda la película y su elemental opinión sobre distintos estamentos de la vida inglesa no la convierten, ni mucho menos, en la mejor de las películas del director de If .. ; incluso, puede pensarse que su inclusión en el festival madrileño no es producto del rigor selectivo ya que sólo lateralmente aparece lo imaginario en las ambiciones de Anderson. Quizá, otros títulos pueden ser discutibles, pero es cierto que, en su conjunto, este año ha mejorado la calidad del programa y la organización propia del festival. Sigue siendo un certamen incipiente, improvisado en ciertas áreas, torpe en sus manifestaciones públicas, y molesto en las traducciones simultáneas. Pero este año, con el acierto del nuevo local, y la experiencia adquirida en otras convocatorias, empieza a vislumbrarse la posibilidad de un real festival cinematográfico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de marzo de 1983