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La falta de actor adecuado cancela la puesta en escena de 'Correspondencia'

Estaba programada por el teatro Espafíol, dirigida por Gutiérrez Aragón

La dirección del teatro Español de Madrid ha comunicado a la Prensa la imposibilidad de estrenar la obra Correspondencia, de Alvaro del Amo, cuyo montaje estaba previsto para el mes de abril, dentro de la programación de la temporada 1982-83. La obra debía dirigirla Manuel Gutiérrez Aragón, quien ha renunciado a su montaje ante la falta de un actor adecuado.

"En el mes de octubre", dice la nota del teatro Español, "y de acuerdo con el autor, se confió la dirección de la obra a Manuel Gutiérrez Aragón, quien comenzó las gestiones encaminadas a configurar el reparto de actores. Hace pocos días, a finales de enero, el señor Gutiérrez Aragón nos ha comunicado la imposibilidad de obtener dicho reparto, ante las ocupaciones de los actores por él elegidos, retirándose, por ello, del proyecto"."Dado el corto plazo de tiempo previsto hasta el estreno programado, y en la imposibilidad de retrasarlo por motivos de programación, la dirección del teatro ofreció, de acuerdo con el autor, la puesta en escena a otros dos directores, ambos de alta cualificación profesional, quienes declinaron, a su vez, la oferta por incompatibilidades de fechas", prosigue la nota.

"Por las citadas razones", declara la dirección del teatro, "y ante la imposibilidad de garantizar una puesta en escena de acuerdo con los valores literarios y dramáticos de Correspondencia, la dirección del teatro ha optado por retirar de la programación de la temporada 1982-1983 la citada obra".

Preferencias

Por su parte, Manuel Gutiérrez Aragón ha declarado a este periódico: "Yo tenía unas preferencias para el actor que tenía que interpretar el papel del padre, y por eso se lo ofrecí a José Sazatornil, a Adolfo Marsillach, a Fernando Rey y a Héctor Alterio, quienes leyeron la obra, se lo pensaron, miraron sus fechas y vieron, finalmente, que tenían otros compromisos. Todo esto supuso unos retrasos, pero quiero decir que la dirección del teatro Español estaba al corriente de los mismos, y que el propio director del teatro, José Luis Gómez no veía el reparto, como no lo veía yo".Manuel Gutiérrez Aragón añade: "Correspondencia, de Alvaro del Amo es una obra bellísima, que necesita unos actores especiales, y, concretamente, para este papel, un actor que visualice el personaje sin hacerlo, con unas características muy determinadas, incluso muy conocido, para que la gente contemple el espectáculo del propio actor. Es una obra muy dificil, muy bonita, pero que no tiene argumento, de ahí la necesidad de un reparto muy especial. Cuando vi que no podía hacer las cosas como yo quería, opté por retirarme. En realidad, lo que yo quería era sacar la obra del malditismo, y por eso luché para darle unas fechas en la programación, y unas horas, porque la dirección del teatro quería programarla por la noche, y ya se sabe que, cuando se programan dos obras al día, el decorado de una siempre acaba pagando el pato".

El director Gutiérrez Aragón afirma que abandonó el montaje con tiempo suficiente, "a finales de enero, es decir, dos meses antes del estreno previsto. Y no había que empezar a ensayar hasta el 22 de febrero". Por último, dice que es posible que otros directores tampoco vieran el reparto adecuado, porque tanto Lluís Pascual como Adolfo Marsillach, a quienes ha sido propuesta la dirección de la obra, han declinado el encargo.

Ante estas declaraciones, la dirección del Español ha puntualizado a este diario: "Nosotros escogimos esta obra por sus cualidades extraordinarias, y, efectivamente, a finales de enero, quedando quince días para empezar los ensayos -que tenían que iniciarse el 15 y no el 22 de febrero-, y estrenar en abril, tiene que ser un director que esté completamente libre. Estos dos contactos con Pascual y Marsillach han recibido respuesta negativa por incompatibilidad de fechas y no por ninguna otra razón. El Teatro Español ha decidido quitar la obra de programación esta temporada porque la premura de tiempo perjudica a la obra". Añade que "jamás el teatro Español ha estado de acuerdo con las dilaciones y los retrasos. Por supuesto que no. Lo que pasa es que llevamos muy en serio el respeto al director al que se le confia el montaje. Nosotros hemos hecho todos los contactos relativos a reparto que nos ha dicho el director, y se le ha llamado todos los días para ver si quería otro actor".

Frustración del autor

Por su parte, Alvaro del Amo, el principal perjudicado, dice: "Claro que creo que hay muchos actores que pueden hacer Correspondencia, pero respeto la elección del director. Lo que pienso es que podría haberlo dicho antes, porque ha tenido cuatro meses para decidir. Estoy bastante frustrado, porque una cosa es que no te seleccionen una obra, pero en este caso no era así. Correspondencia, ¿una obra difícil? Yo diría, más bien, que es una obra insólita".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de febrero de 1983