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Triunfo de Paco Ojeda, con toros flojos y nobles

Paco Ojeda se salió con la suya. Mató seis toros, cortó orejas y salió por la puerta del Príncipe. El sanluqueño, arropado por más de cuatro mil paisanos, a punto estuvo de formar el taco. Pero las ganas del marismeño no las interpretaron sus toros, que resultaron con poca fuerza, aunque muy noblotes.Paco Ojeda, diestro de calidad insuperable, toreó con temple exquisito en su primero, dio varios naturales de primor y la plaza se pobló de pañuelos antes de que el toro cayese. En esta tarde, la tarde de su vida, Paco Ojeda, ha visto abiertas las puertas de la gloria. Ha demostrado ser un torero de los que gustan a la afición, bastante harta de pegapases. Con las fatiguitas que hasta el presente ha pasado el sariluqueño, éste, torero de calidad, ha tenido por fin la mano de la justicia en sus hombros. Los más de cuatro mil sanluqueños y la afición sevillana se hermanaron merced a la muleta embrujada de Ojeda. Este, que se llevará a sus débiles alforjas cuatro millones de pesetas, se apresta a seguir por el buen sendero de la corrida de ayer.

Plaza de Sevilla, 12 de octubre

Corrida a beneficio de la Cruz Roja. Cuatro toros de Manuel González y dos de Sánchez Dalp, sin trapío ni fuerza, que dieron buen juego. El quinto se partió una pata en el primer tercio y tuvo que ser apuntillado en el ruedo. Paco Ojeda, único espada. Dos orejas Ovación / Oreja / Palmas / Oreja / Ovación. Salió a hombros por la puerta del Príncipe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de octubre de 1982