Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Festival de Vídeo presenta en San Sebastián una muestra de 10 años del nuevo medio

Será la máxima aportación del certamen de cine

El I Festival de Vídeo que se celebrará en San Sebastián durante el festival de cine, a partir del próximo día 17 de septiembre, constituye la más importante aportación que realiza esto año la muestra donostiarra. Al ya completo programa de proyecciones y actividades -260 películas, más exposiciones y mesas redondas- hay que añadir el de este festival paralelo que va a dedicar una especial atención al vídeo-arte.

El I Festival de Vídeo tendrá un carácter de "puesta al día, de muestra retrospectiva de todo, lo que se ha hecho durante los diez años de existencia del vídeo, que nos permita situarnos bien y realizar en los años próximos un trabajó más específico y menos inventarial" explica la coordinadora del festival, Guadalupe Echeverría.El vídeo, que tiene un lanzamiento para uso doméstico a partir de 1972, no consigue en España una difusión algo masiva hasta la celebración de los recientes campeonatos de fútbol. Por ello, su uso se asocia de manera popular a la mera reproducción de las imágenes que da la televisión. "Esta es una idea muy limitada del vídeo, cuya auténtica vocación, donde ofrece mayores posibilidades, es en la reproducción de nuevas imágenes porque es el sistema que permite que éstas sean reproducidas al instante. Es, en definitiva, una lección para la televisión: hasta ahora de uso oficial, la televisión va a pasar a manos privadas para manejo particular de los profesionales en su trabajo, y de los artistas".

Pianos de Cage

El vídeo-arte, el vídeo para uso creativo y no aplicado, es seguramente la aportación más interesante de este nuevo sistema, cuyo origen hay que ligarlo a las primeras experiencias de manipulación de la televisión que ya en los años sesenta realizara en Colonia el grupo de arte Fluxus, dentro del movimiento, contracultural underground, en el que es figura destacada, en el mundo musical, John Cage. "Después de estas experiencias rudimentarias", explica Guadalupe Echeverría, "June Paik, el verdadero padre del vídeo, lanzó sus sistemas de televisores preparados, basado en los pianos preparados de Cage". En 1967, Sony puso en el mercado el primer sistema vídeo, que empezó a comercializar de forma masiva a partir de 1972.Este lanzamiento coincide con el movimiento conceptual, una de las tendencias de arte más extendidas en Europa, y el vídeo entronca así con la electrónica. Todas las experiencias de visualizar el sonido mediante las pantallas electrónicas están presentes en el movimiento conceptual de los años setenta, cuyo carácter experimental coincide con los primeros pasos del vídeo.

"Los primeros artistas son técnicos electrónicos, alumnos de las mejores escuelas de ingeniería del mundo, disidentes de la electrónica y la informática impregnados de cinematografía, de artes plásticas, y de música. En Estados Unidos, donde el movimiento conceptual no tuvo tanta importancia, los artistas del vídeo estuvieron mucho más influidos por las nuevas imágenes que produjo el desarrollo de la publicidad", explica Guadalupe Echeverría.

En estos diez años, la influencia del vídeo en la televisión ha sido muy fuerte, y está por demostrar el peso que puede tener sobre el futuro del cine, "que ya comienza a utilizarlo, como lo prueba el hecho de que las superproducciones combinan el vídeo y el ordenador como medios auxiliares, con el soporte cinematográfico".

Aunque conocidos realizadores del cine estén interesados por este sistema, la calidad de imagen que consigue el vídeo no es todavía comparable a la que ofrece el cine. "Mac Luhan ya hizo la distinción entre los medios fríos y calientes y ésta es una excelente demostración de los dos. Mientras el cine te envuelve, concentra y da una sensación de profundidad, el vídeo no deja de ser la imagen en una televisión".

Las ventajas del sistema vídeo se manifiestan sobre todo en la ligereza en el rodaje y montaje de las cintas, en tanto que la cámara no tiene en absoluto las posibilidades que ofrece la del cine.

El programa del festival consta de proyecciones y mesas redondas. Entre las primeras, destacan la sesión dedicada a Antoni Muntadas, conceptualista catalán que se trasladó a Estados Unidos, donde lleva diez años trabajando; una selección de obras del departamento de vídeo-arte del centro Georges Pompidou; el vídeo norteamericano de los años 79-81; una muestra de Kolnischer Kunstverein, grupo alemán que está teniendo actualmente una importante exposición en Hamburgo; una reproducción del programa Videographie de la televisión belga, dedicado al vídeo-arte; selección de los trabajos realizados por el Instituto Nacional de lo Audiovisual francés; yn programa de las actividades de The Kitchen, la galería neoyorquina, centro neurálgico de actividad vídeo, obras de los norteamericanos John Sanborn y Kit Fitzgerald; una sesión dedicada a Nam June Paik, con la proyección de cuatro de sus obras, así como los vídeo-retratos de Joan Logue y las obras Round around the ring, de Marie de Jo Lafantaine, así como La plein de plumes, de Patrick Bousquet, estas últimas proyecciones se realizarán a través de varios televisores distribuidos en el espacio de formas diversas y están destinados a descontrolar la imagen del visitante habituado al aparato de televisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de septiembre de 1982